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Claudio Riaño: "Fue el gol más importante de mi carrera"

El atacante canalla repasó junto con Ovación la tarde soñada. "Es el clásico más pasional del país", acotó el día después de haber sido la gran figura del derby rosarino.

Martes 17 de Septiembre de 2019

Se percibía que estaba más relajado. Como disfrutando a pleno en la intimidad lo que había sido el día anterior, una tarde redonda. Claudio Riaño atendió a Ovación en la jornada libre sin apelar al manual de las excusas. El atacante repasó con cierta alegría el tanto que le facturó sin anestesia a Newell’s y valió para sellar el 1 a 1 en el Gigante. “Fue el gol más importante de mi carrera”, confesó el 9 de Central en el amanecer del diálogo. “Este clásico es el más pasional del país”, sentenció con tremenda contundencia antes de incursionar en otros temas de sumo interés auriazul.

¿Cómo fue el día después al partido donde marcaste y fuiste figura del clásico?

Siento que haber jugado este partido es un privilegio para todo jugador. En lo personal siento orgullo por haber sido parte del clásico rosarino, que es muy pasional. A eso le sumo que hice un gol, que no olvidaré jamás porque sinceramente es algo inolvidable. Y con respecto al tema de cómo fue hoy (ayer), la verdad es que estuve con mi esposa y mi pequeño bebé en casa, disfrutando el día libre junto a ellos, quienes son los que siempre están en realidad.

¿Ya te relajaste?

Sí, costó pero por suerte hoy recuperamos energía. Jugar este clásico genera una alta carga de intensidad y emocionalidad.

¿Si bien venías siendo reconocido por los hinchas por tu forma de encarar los partidos, sabés que con este gol es como que lograste un plus?

Lo que sí sé es que haber convertido ante el clásico rival es muy lindo porque es muy especial, sea para el hincha como para nosotros, los jugadores. A eso le sumo que cada vez siento más el cariño que me brinda la gente porque lo demuestran permanentemente. Y eso es algo que a uno también lo llena, y por eso es que estoy muy contento en este gran club.

Sucede que el hincha valora el hecho de que ante la falta de juego colectivo hacés el doble de sacrificio.

Lo que pasa es que a veces trato de hacer el trabajo sucio. Intento ayudar al equipo desde el lugar que sea. Ayer (por el domingo) jugamos junto a Seba (Ribas) y buscamos desgastar a los centrales rivales. La idea es siempre aportar por Central, al menos así lo entendemos todos los que integramos el plantel.

¿Quisiste definir al segundo palo o fue el instinto que llevó a tocar la pelota de primera?

Fue una cuestión de segundos donde no tenés tiempo para andar pensando dónde vas a poner la pelota. Cuando el Colo (Gil) mete el cabezazo por encima del defensor y me quedó ahí, no dudé en definir de primera porque imaginé que el arquero iba a cubrir el primer palo. En realidad pensé que si la paraba por ahí los zagueros me la podían puntear porque eran largos. Por suerte, toqué de primera y fue gol.

¿Sentiste el festejo de manera particular, más allá de que tenés mucho rodaje en el fútbol?

Sí, fue inolvidable. La cancha explotaba de gente, había mucha adrenalina. Era un rival difícil y especial. A eso le agrego que sirvió para empatar rápidamente. Fueron muchas cosas juntas que evidencié. Lógico que cuando hice el gol y noté cómo reventó la cancha fue un momento por demás de particular también, al igual que el festejo con mis compañeros.

¿Y qué te generó este clásico con respecto a todos los demás que viviste en diversos clubes?

Este se vive con mucha más intensidad. Siempre escuché que el derby rosarino era muy pasional y por suerte lo comprobé, ja. Es el más pasional del país y desde una semana antes ya estás palpitando lo que despierta este partido. Ni hablar luego. Por eso es que vivirlo desde adentro me genera mucho orgullo y agradezco a Dios por esa posibilidad.

¿Parece que sentiste la carga emocional?

Es que así fue. Este partido no es uno más y por eso se percibe la carga emocional, psicológica y física. Se lo venía viviendo desde hacía una semana. Y llegado el momento del clásico se sentía la ansiedad que había en el estadio, que estaba colmado. Y todo eso te lleva a correr y meter mucho más. Incluso das más de lo que tu cuerpo puede dar, es la verdad. Por eso cuando todo termina, baja la adrenalina y es como que te cae también de golpe todo el cansancio junto. Pero en el momento que estás en la cancha sólo querés correr todas y ganar como sea.

¿En qué lugar pondrías este gol en tu vida deportiva porque no fue uno más?

Como el más importante de lo que va de mi carrera.

¿Sí?

Sí. Porque fue un lindo gol y porque el rival era además muy trascendente. A eso le agrego que pude redondear un buen partido. Había mucha presión, era un clásico y eso acá se vive con muchísima intensidad. Por eso lo pongo como el más importante.

¿Cómo tomaste ser la figura del partido más importante de la ciudad?

Es algo que internamente me llena de orgullo, pero a la vez es mérito de mis compañeros también porque este es un juego colectivo. Noté en todo momento que mis compañeros se mataban en cada pelota y eso también es para resaltar. Y eso tiene que ver también con las ganas que tenemos de salir adelante.

¿Coincidís con el Loco Abreu, quien dice que este partido y el resultado te condicionan por los próximos seis meses?

Totalmente. Estos partidos te inyectan un envión anímico muy grande cuando te toca ganar. En cambio, si perdés es como un lastre. Pero sí, es como dice el Loco, obtener un buen resultado te posibilita transitar de otra manera durante el semestre. Sobre todo por lo que genera en la gente, cuerpo técnico, jugadores y dirigentes. Al vivirlo de manera tan intensa provoca muchas cosas y marca un rumbo.

¿Cómo vivió el plantel el empate en la intimidad, sobre todo porque lograron igualar rápidamente?

Hablamos rápido, pero todos coincidíamos en que habíamos hecho méritos para hacer un gol más y quedarnos con los tres puntos. Aunque considero que el empate terminó siendo lo más justo porque el partido fue un rato para cada uno. Los dos tuvimos intenciones de ganarlo, pero al final lo más parejo fue el punto.

“El gol fue para mi hijo y esposa”

El gol a Newell’s no fue uno más en su larga carrera. Tuvo un destinatario: su pequeño hijo Valentino. “Sí, se lo dediqué a él, quien tiene seis meses. No estuvo en la cancha, pero es rosarino y ya es un canalla más”, remarcó Riaño con la simpleza y naturalidad que lo caracteriza. “También quiero compartir este festejo con mi esposa, quien siempre está acompañándome”, acotó sin dudar como cuando definió ante la fallida y desesperada salida de Alan Aguerre en el Gigante.

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