Clásico rosarino: el Kily se la juega en Central y Sanguinetti busca un golpe de confianza en Newell's
Los malos resultados del canalla dejaron al DT en la cuerda floja. Necesita un triunfo para seguir en el cargo. El entrenador leproso viene algo aliviado, pero necesita seguir sumando.

Miércoles 16 de Marzo de 2022

El fútbol siempre va entregando vaivenes y diversas situaciones por una simple razón: el resultado. La realidad y el estado de ánimo se mide de esa manera por encima de los rendimientos o despliegue futbolístico que tenga un equipo. Central y Newell's siempre afrontan obligaciones en los clásicos al margen del presente, aunque en este caso con distintas consecuencias que podría arrojar una derrota en uno u otro.

No es un descubrimiento que el canalla vive una situación apremiante que ubicó al Kily González en una situación incómoda en cuanto a su continuidad. El equipo no solo puede disimular el presente con buenos resultados, sino que encima tampoco tiene una línea de juego que convenza a la gente. La caída el último fin de semana ante Barracas Central no hizo otra cosa que minar el camino del entrenador, cuya figura era embelesada como jugador. Pero, se sabe, en el sillón de DT no hay piedad con nadie más allá de la historia que pudo tener alguien como futbolista. Y hay sobrados ejemplos de esto.

El Kily no tiene otra opción que ganar con su equipo para aplacar los cuestionamientos. No los eliminará, pero sí los calmará solo por un tiempo. Un traspié lo dejaría al borde del abismo, sin crédito y con la dirigencia agobiada por la presión de los hinchas. El momento es difícil y por algo empezaron a sonar por lo bajo algunos nombres de entrenadores como alternativa en caso de un resultado adverso, ya que es la única manera que tiene una entidad de oxigenar un estado crítico.

Newell's, por su lado, logró una levantada en las últimas tres fechas con resultados positivos que calmaron las críticas iniciales que habían puesto en foco la figura de Javier Sanguinetti. Como siempre pasa, los triunfos y el empate conseguido despejaron en parte el camino que está transitando como conductor leproso. Claro que ahora tendrá una prueba de fuego en el derby rosarino, aunque a diferencia de su colega el Kily su cargo no está en juego. Una victoria lo pondrá en la cima de los elogios y, por el contrario, una derrota lo podría ubicar en el fondo de los cuestionamientos.

El clásico está ahí nomás y no es un partido más como cualquier otro, porque más allá de los puntos en juego alrededor hay muchas más cosas en disputa. Continuidad de un entrenador, crédito a futuro y, sobre todo, lo más importante para todos los involucrados: tranquilidad. La paz necesaria para transitar, al menos por un tiempo, el camino del torneo.

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