Jueves 17 de Marzo de 2022
Central tiene una parada complicada el domingo ante Newell's. Las flojas presentaciones lo puso en un escenario incómodo, pero el que más peso tendrá en esta "final" es el Kily González. En su figura se depositará toda la exigencia después de una de las semanas más críticas que le tocó soportar después de la vergonzante goleada que sufrió su equipo ante Barracas Central.
El canalla no entusiasma, no luce -más allá de que pocos equipos del fútbol argentino lo hacen- y, encima, no gana. La victoria en Santiago del Estero frente a Central Córdoba solo fue un parche a la realidad, pero la mirada crítica se mantiene intensa y el duelo con la lepra será decisivo para el futuro del entrenador.
Sin dudas, el Kily conserva la confianza de que puede sacar a flote un equipo en deuda en el torneo y que no tiene demasiadas respuestas. Y para aferrarse a su puesto necesitará que esos nombres que eligió siempre y que pondrá en cancha en el Gigante le respondan y lo defiendan. Ahí residirá el primer punto para una posible continuidad. Y por lo visto, en los peores momentos los futbolistas lo bancaron dentro de la campo de juego y en esta ocasión no será la excepción. "Los jugadores están muy metidos y quieren defender al DT en la cancha", confió un allegado a la entidad.
La cuestión es que la gran mayoría de los hinchas le quitaron el respaldo. Solo unos pocos mantienen viva la confianza en su idea, aunque no sería suficiente. La única manera de redimirse en parte con ese hincha que siempre coreó su nombre -sobre todo en la época de jugador- es ganándole a Newell's. El triunfo le entregará el aire que necesita para respirar aliviado y permanecer en el cargo después de días intensos de cuestionamientos.
El Kily entiende claramente el escenario y es casi un hecho que apostará a los mismos nombres que utilizó ante Barracas para jugar contra los leprosos. Confía en esos apellidos y buscará la salvación, que solo conseguirá ganando el derby de la ciudad. Caso contrario el ciclo llegará a su fin.