Clásico en paz para los pibes y pibas de Bella Vista y zona oeste
Más de 50 chicos, chicas y vecinos de Bella Vista y zona oeste disfrutaron una jornada con dos partidos entre canallas y leprosos. Después del fútbol festejaron del tercer tiempo.

Jueves 28 de Septiembre de 2023

“Quien dijo que todo esta perdido?. Yo vengo a ofrecer mi corazón”, reza una de las letras de Fito Páez. Y esta frase toma una forma práctica en este evento que organizaron un grupo de personas, de soñadores que quieren que en el clásico rosarino, esa frase metafórica de Diego Simeone quien dijo “que hay que jugarlo con el cuchillo entre los dientes” dure solo dentro del tiempo reglamentario de juego; y que antes y después, la paz y la tranquilidad sean el elemento principal para poder disfrutar del partido más pasional del planeta sin violencia, con públicos de los dos equipos y cada uno defendiendo su camiseta.

Esta jornada donde participaron más de 50 chicos y vecinos de Bella Vista y zona oeste tuvo dos partidos de fútbol. El primero fue entre chicos de la escuelita del predio Megastadium. Y allí, por el lado de Newell’s, Joel, Teo, Kevin, Nael, Cristian y Leo, entre otros, festejaron dentro de la cancha más que Braiton, Milton, Taiel, Nico, Santino, Ángel, Benjamín y Aarón que integraron el equipo de Central.

Pero unos instantes después, se juntaron a la hora del tercer tiempo, y las pizzas y el jugo les devolvieron un poco de las energías que perdieron dentro de la cancha. La sonrisa parecía pintada en los rostros de los chicos que vivieron un momento especial por la presencia de los medios radiales, televisivos y gráficos que cubrieron el evento. “Me siento Messi con tantas cámaras” dijo uno de los chicos que se vio sorprendido con tanta prensa.

Luego llegó el partido de las chicas. Donde, como era de suponer, fue un poquito más serio que el de los infantiles. Ninguna quería perder y en cada jugada dejaban el corazón, pero sin mala intención.

Este encuentro también quedó en poder de las leprosas quienes salieron a la cancha con Julieta, Melanie, Tatiana, Yanina, Nazarena, Erica, Iris y Débora. En tanto a las canallas las representaron Micaela, Débora, Elizabeth, Emi, Alejandra, Paula, Vero y Lili, entre otras.

Las banderas y los globos también engalanaban y cubrían los alambrados. El trapo leproso más trascendente decía “Ni un momento ni la eternidad. Esto va más allá”. Mientras que la bandera canalla más grande expresaba “sos la razón de mi existir”.

En cuanto a las vestimentas, se diferencia bien quien jugaba para Newell’s y quien para Central, ya sea por el pantaloncito, las medias o la camiseta. Pero hubo camisetas alternativas, algunas que hacían referencia a algún momento folklórico de la historia canalla o leprosa y se vieron mezcladas también alguna de la selección acompañada por un short de rojinegro o auriazul.

Fueron de la cancha varios vecinos, y familiares de los futbolistas también disfrutaron la soleada tarde. Y un par de mujeres amamantaban a sus hijos mientras otras gritaban los goles, tomaban mate y debatían sobre las chances de Boca ante Palmeiras en la Copa Libertadores como expertas en la materia y se chicaneaban una a la otra.

Además por la Municipalidad de Rosario estuvieron Nicolás Gianelloni, Secretario de Desarrollo y Hábitat; y Germán Zaina, director de clubes.

Iván Moreyra, uno de los más alma mater de este evento expresó, “es el décimo año que venimos haciendo el clásico por la no violencia en forma ininterrumpida, salvo cuando hubo pandemia. Comenzó en un potrero de Villa Banana bajo el padrinazgo de los arqueros Nahuel Guzmán, de Newell’s y del mellizo Manuel García. También en distintos momentos se acercaron Kurt Lurtman, el Loco Sebastián Abreu y Nicolás De Bruno entre otros”.

“El objetivo es darle un mensaje a la sociedad rosarina en un contexto de mucha violencia donde muchas veces los pibes están marcados como los culpables de todos. La verdadera “ciudad sin miedo” pasa por estos espacios de cuidados, de fútbol y de inclusión. En esta ocasión lo hicimos en el predio Megastadium que nos cedió el espacio para organizar los partidos. Lo organizamos junto a la Organización Social "En Clave Oeste", el programa municipal Plan Cuidar, la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat por garantizar la merienda, el equipo femenino Real Fem, el espacio fútbol mixto e inclusivo de la zona oeste y junto a las chicas de Newell’s y Central que juegan en la primera del fútbol femenino. También quiero aprovechar para agradecer a los comercios Tienda Paseos Los Patos, Cotillón Pelusa, Electricidad Rampello, Mundo Bazar, al restaurant La Vie en Rose de Pichincha; y al psicólogo y docente Federico Lande”, finalizó uno de los organizadores de este clásico por la paz.