Sábado 08 de Abril de 2023
Los años pasan y la tradición se retroalimenta. Los vecinos de Tiro Suizo despuntaron este sábado a la tarde el derby rosarino en el centenario barrio con toda la pasión a flor piel. Lo hicieron entre risas, compartiendo un momento especial. El partido de fútbol siempre es la mejor excusa para congregarlos bajo un mismo cielo abierto y cancha de tierra en Corrientes al 4900. La enorme vecindad vivió una jornada a pleno, donde las cargadas y lealtad hacia los colores de Central y de Newell’s no se negocian jamás. Este desafío, que terminó 0 a 0, ya es una marca registrada en la antesala del gran partido que vivirá este domingo Rosario en el Coloso, cuando se midan los primeros equipos de los clubes más populares del interior del país.
Ahí estaban ellos, los habitantes de los monoblock del barrio Tiro Suizo levantando el telón a una nueva edición del clásico entre vecinos. Hombres y mujeres, fundados cada uno con los colores que llevan en sus corazones, jugando el picado más picante del semestre y organizado por el merendero LA M.
De leprosos y canallas. Todos mezclados por un momento. Todos divididos por otro. Mientras un nutrido grupo jugaba a la pelota, otro más numeroso seguía las acciones desde los alrededores de la plaza ubicada en Gutiérrez y Corrientes con marcado frenesí. La gente acompañó con cánticos y mucho color el desafío, que fue una vez más a cara de perro.
No faltaron las cargadas. Tampoco los mates ni gaseosas. Las carcajadas también fueron una marca registrada en esta cita reservada para auriazules y rojinegros. La jornada arrancó con el sol y finalizó cuando la tarde se escondía en el horizonte con un 0 a 0 para las estadísticas.
En realidad, este encuentro no fue uno más. Se trató del partido más esperado en la vecindad. Donde la fiesta de canallas, leprosos y vecinos siempre gana por goleada bajo un clima de armonía y felicidad a pleno. El barrio ratificó que se puede jugar en paz.