Domingo 23 de Abril de 2023
El castigo del final. Una durísima condena para un Central que tenía la victoria en el bolsillo y vio como en el noveno minuto de adición se le escurrió el triunfo que merecía ampliamente como agua entre las manos. Cuando el Gigante preparaba el festejo loco y todo era delirio, llegó el último centro xeneize y el cabezazo de arremetida de Figal. Fue un puñal que conmovió a la multitud que copó Arroyito. El 2 a 2 tuvo un sabor muy amargo, ya que el canalla había hechos los méritos y los goles para abrazarse al éxito. Pero esta vez le faltó defender la última pelota y el precio fue carísimo, tan grande como la decepción que vivió. Fue un empate con cara de derrota. Igual el aplauso de los hinchas en la despedida de los jugadores premió el esfuerzo de la tropa de Miguel.
Un partido picante, luchado, lleno de fricción y con varios remolinos de jugadores a empujones limpios, en este contexto de final, Central igualó 2 a 2 la batalla con Boca.
En un Gigante que fue una caldera de emoción, con goles canallas de los pibes de la casa, Lautaro Giaccone y Alejo Veliz, y con empate parcial de Martín Payero, primero, y el definitivo de Figal después para la visita.
La primera etapa comenzó con un Central retrasado en el campo, impreciso, sin hacer pie en el medio y dándole la iniciativa a un Boca que tenía el balón, pero siempre de manera improductiva y lejos de Jorge Broun.
Igual hubo un cabezazo de Veliz que desactivó Romero volando a su izquierda. Pero Central no podía imponer condiciones ni desde el control de la pelota ni desde la ganancia de los rebotes. Malcorra era una especie de media punta bien cerca de Veliz.
Este veranito de Boca jugando en campo canalla se terminó pronto. Promediando la etapa inicial avisó el local con un gran centro de Malcorra desde la derecha, que Campaz conectó de volea en el segundo palo y exigió los reflejos de Romero. Clarísima del canalla. El aperitivo de lo que vendría enseguida.
A los 24 minutos llegó la gran jugada de Giaccone, el delantero canalla buscó el pie a pie con Barco, enganchó para adentro y en diagonal fusiló a Chiquito Romero. El pibe rompió el arco de Boca y explotó el Gigante de Arroyito.
Tremendo gol de Giaccone para destrabar un partido que venía muy enroscado respecto al trámite. Ahí Central aceleró y le metió un puñetazo en la mandíbula al xeneize para mandarlo a la lona.
Con el gol el canalla se fortaleció. Comenzó a ganar las divididas, hizo pie en el medio y Boca se pinchó. El equipo de Russo comenzó a manejar las riendas del duelo y desde allí sí se plantó en el centro del ring para ser amo y señor del desarrollo. Al descanso.
En el complemento, a los 2 minutos Giaccone comandó una contra letal auriazul, pero se engolosinó, no la abrió a Campaz y remató sobre el cierre de Advíncula. El juez Ariel Penel en primera instancia sancionó penal por supuesta mano del peruano, pero luego fue anulado a instancias del VAR. Todo seguía igual.
Montoya lanzó un gran pase a Campaz, que entró por la izquierda y el tiro fue suave a las manos de Romero. Y luego una pelota quieta de Coyote Rodríguez dio en el techo del travesaño.
Pero a los 18 llegó lo inesperado. Ataque a fondo de Boca. Centro desde la derecha de Villa al segundo palo, la metió al medio Briasco y Payero conectó al gol de cabeza, en una acción que chocó fuerte la cabeza con Mallo. Balde de agua fría en Arroyito.
Enseguida contestó Central. Centro notable de Campaz desde la izquierda para la entrada triunfal y goleadora de Alejo Veliz, que en una tarde que no la había tocado mucho, tuvo gran una reivindicación. Sacó a relucir la chapa de nueve y entró como una tromba por el segundo palo para que el Gigante vuelva a ser una caldera.
El partido se picó, roja a Miguel Russo y después a Jorge Almirón, manotazos al por mayor, empujones y forcejeos. Pero Central recuperó las riendas del trámite y ya tenía el resultado en el bolsillo, lo más importante a esa altura de la tarde.
Pero el fútbol tiene siempre reservados capítulos caprichosos y en el noveno minuto de adición llegó el último centro de Villa, la cabeceó Vázquez y entrando por atrás a pura potencia conectó al empate Figal. Inmerecido por dónde se lo mire. Pecado capital para un Central que ya con Komar en cancha no pudo defender el último centro. Fue 2 a 2. Un duro castigo para Central. Pero el veredicto lo dieron los hinchas con el aplauso con que despidieron a los guerreros de Russo.