Viernes 03 de Septiembre de 2021
Asomó plácidamente la cabeza en la superficie y mira el horizonte con otra perspectiva. Central tendrá esta noche, desde las 20.15 y en el Gigante, un partido chivo que además amontona varios atractivos. Recibe en Arroyito al también reposicionado Boca, que tiene y exhibe sus miserias a cuestas generando coletazos que traspasan la barrera nacional.
Sin embargo, por la cabeza canalla solo busca seguir sembrando banderas de triunfos. Sobre todo para ratificar la sostenida levantada que viene mostrando, pese a que el rival que tendrá frente a sus narices es de calibre y cuenta con un perfil de ganador nato, más allá de que arrancó torcido la campaña y luego se acomodó.
El Kily González conoce el paño y sabe que todo el pueblo canalla estará muy atento a esta nueva exposición que brindará el grupo que comanda. El tenor y la historia del equipo que estará del otro lado lleva de manera natural a la comunidad de Arroyito a desear la victoria sin importar las formas. Porque es Boca.
Central viene de ejecutar dos cómodas goleadas: contra Arsenal (4-0) y Central Córdoba (4-2). Esta noche irá por el tercer hilo del triunfo. Nada podrá detenerlo en el afán de ir por más. Se basa en el espaldarazo deportivo que acarrea, donde de los últimos 9 puntos se quedó con siete. Tiene argumento de sobra para plantarse y esbozar una nueva sonrisa al final de la jornada sabatina.
Está de diez
La premisa será además apuntalar la actuación del domingo pasado en Santiago del Estero, donde el conjunto canalla acopió un importante triunfo contra Central Córdoba.
Así una victoria ante el conjunto xeneize coronaría la sostenida levantada que el elenco comandado por el Kily viene desarrollando en las últimas presentaciones, que incluyeron dos sendas goleadas.
Es cierto que el conjunto auriazul luce ciertos tramos un tanto zigzagueantes en diversos flashes del partido. En ese aspecto no conjuga la regularidad ni esa sincronización que necesita todo conjunto para poder pisar fuerte de verdad en la Liga Profesional.
Un dato positivo para Central es que contará nuevamente con su verdadero capitán y máxima figura del plantel: Emiliano Vecchio. El 10 se recuperó de un pequeño desgarro sufrido en el inicio del clásico ante Newell’s el domingo 22 de agosto en el Coloso.
Vecchio recuperará la plaza que ocupó de manera espontánea el venezolano Michael Covea. Será además el nexo neurálgico para abastecer a la dupla conformada por Lucas Gamba y Marco Ruben, que viene on fire. Otro punto a favor es que se encontrará con un rival que todavía no tiene una formación fija. Y eso deberá ser aprovechado porque Boca cede de manera significativa su funcionamiento cuando no tiene a los protagonistas más importantes entre sus filas.
Será palo y palo
Boca además logró enderezar la nave tras asumir el rol de conductor Sebastián Battaglia. Se viene percibiendo una notoria mejoría en cuanto al rendimiento colectivo y además en resultados: sumó siete puntos de los últimos nueve: le ganó a Patronato (1-0) y a Platense (3 a 1), mientras que en la fecha pasada empardó sin goles ante Racing en la Bombonera.
Pese al buen momento y a los resultados positivos, Battaglia no repetirá la formación que igualó con Racing para el partido del Gigante. En principio, los cambios serían cuatro, uno obligado: el del marcador lateral derecho Marcelo Weigandt por el peruano Luis Advíncula, quien está con el seleccionado de su país que juega la triple fecha de las eliminatorias sudamericanas rumbo a Qatar 2022, y los otros serán tácticos.
Los que ingresarán casi seguro son Weigandt por Advíncula y el colombiano Jorman Campuzano por Esteban Rolón, mientras que las dudas son Cristian Medina en lugar de Aaron Molinas y Briasco por el cordobés Pavón.
Todo parece indicar que habrá promesa de buen juego en el Gigante de Arroyito. Las dos propuestas son similares. Ambos son de ir palo y palo sin medir posibles daños colaterales. Los dos persiguen el mismo objetivo: el triunfo.
Más allá de las ambiciones de uno y otro, lo concreto es que Central no deberá someterse a un profundo examen de conciencia, pero tampoco podrá poner la mejilla teniendo en cuenta que necesita puntos para alimentar los promedios en un futuro cercano.
Aunque el hecho de haber sumado dos goleadas y tres presentaciones sin besar la lona, invita al hincha canalla a soñar, al menos en la previa, y querer con alma y vida seguir sembrando triunfos.