De los tres partidos que restan, el Canalla tiene dos en el Gigante, donde viene con buen paso, y uno de visitante, terreno con mejores números aún
18:17 hs - Viernes 23 de Octubre de 2026
De cara a tres partidos que se las traen, en Central la historia es la misma de siempre, al menos la de estos últimos partidos de la temporada, en los que jugó siempre al límite de sus posibilidades. Nada cambió después de la gran victoria que logró en Tucumán, a partir de la cual mantuvo intactas sus chances de lograr el título de Liga. ¿Qué tiene que lograr ahora? Refrendar ese potencial que tiene como local y también darle continuidad a ese muy buen andar en condición de visitante.
A esta altura del torneo no se descubre nada cuando se dice que Central es uno de los grandes candidatos al título en la anual, sabiendo que está obligado a ganar prácticamente todo lo que resta por jugar. Eso tampoco le garantiza nada, pero sí obligará tanto a Boca como a Argentinos Juniors a ganar todos sus partidos.
Para lo que se busca en Arroyito, tener la posibilidad de que dos de esos tres partidos sean como local parece un plus, pero es algo que debe ratificar después en cancha. Están en igualdad de condiciones el Xeneize y el Bicho de La Paternal, que también tienen dos adentro y el restante, afuera.
Central como local y como visitante
En el repaso de cómo le fue al Canalla tanto en el Gigante de Arroyito como en condición de visitante, se percibe que quedarse con el torneo anual tiene asidero.
Central no es de los mejores equipos en condición de local en este torneo, pero está claro que los números igual le dan la derecha. En Arroyito ganó los dos últimos que disputó, lo que implica un potencial futbolístico y anímico. Pero no sólo eso, sino que esos dos encuentros fueron ante rivales directos y en circunstancias en los que el margen de error era cero.
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De no haberle ganado a Argentinos Juniors, las chances se seguir peleando hubiesen quedado maltrechas. Ni hablar de lo que sucedió en el último partido, en el que no le cabía otro resultado más que el triunfo contra el por entonces líder de la tabla anual, Independiente Rivadavia de Mendoza.
Con altibajos, pero un buen andar
Antes de eso hubo también un buen andar en Arroyito, aunque con algún que otro vaivén. En su estadio, el Canalla perdió un solo encuentro en el torneo, frente a Gimnasia y Esgrima La Plata. En este segundo semestre de 2026 fueron seis los partidos por el Clausura que jugó en su cancha (tuvo uno por Copa Libertadores, contra Corinthians), de los que ganó tres, empató dos y perdió el mencionado, ante el Lobo platense.
Es, sin dudas, una buena campaña como local, con números que no son como para tirar manteca al techo, pero que sirven como sostén. Y eso es lo que tiene que refrendar en estas dos puestas en escena que le faltan en Arroyito, primero con Huracán y después con el ya descendido Estudiantes de Río Cuarto.
Pero ese es sólo un pedazo de la historia, porque también tendrá que salir de Arroyito a la caza de otros tres puntos impostergables. Será en Junín, contra Sarmiento.
Uno de los mejores jugando afuera
A contramano de la lógica, esa excursión es la que más garantía encuentra en los números. Porque Central es uno de los mejores equipos del Clausura como visitante, rubro en el que tiene una eficacia de casi el 70%, la misma que Independiente e Instituto.
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A este equipo nunca le resultó pesado en este torneo jugar fuera de Rosario. Sí hubo un traspié que dolió demasiado, pero fue por la Copa Libertadores, contra Corinthians.
La única mancha que tiene el equipo en el Clausura es ese partido del debut, contra Belgrano, que perdió sobre la hora. Después de ahí, nunca volvió a perder. En total fueron siete encuentros, con cuatro victorias (River, Barracas Central, Tigre y Atlético Tucumán), dos empates (Talleres y Banfield) y una derrota (Belgrano).
Si Central está en esta recta final del año vivito y coleando en la pelea por el primer puesto en la tabla anual es porque hizo más cosas buenas que malas. Y en toda esa cosecha de puntos que metió están los números de todo el año, pero la mejor referencia es la de este segundo semestre, en el que supo sacarle provecho a la localía y un lustre mucho mayor a la condición de visitante. Hay tres finales por delante y un solo camino: refrendar ese comportamiento para que el sueño del bicampeonato pueda ser realidad.
