Viernes 24 de Enero de 2020
La pretemporada pasó al archivo como una más. Es turno de afrontar la realidad nuevamente. Central se pondrá la moderna pilcha que estrenará esta noche para recibir a Huracán en el reinicio de la Superliga. No mostrará ninguna cara nueva porque de los apellidos que sumó no podrá contar con ninguno por diversas circunstancias. La única excusa positiva es el retorno de Marco Ruben luego de la experiencia vivida durante un año en Brasil.
El canalla saldrá empoderado al escenario mayor bajo las luces del Gigante con la firme misión de acopiar los puntos que estarán en pugna para continuar nutriendo al promedio y mirando a la vez de reojo la posible inscripción a los próximos calendarios internacionales.
El popular elenco de Arroyito sueña despierto. Ante todo aspira a salvarse del descenso. También anhela volver a codearse con los torneos continentales. Incluso tiene la utopía de dar el batacazo porque sólo 4 puntos lo separa de los por ahora líderes River y Argentinos Juniors. Hay argumentos de sobra para arrancar el nuevo año deportivo con convicción y marcada ilusión. El tiempo irá brindando luego las respuestas de manera natural y terminará devolviéndolo otra vez a suelo firme.
Mientras tanto, Central buscará construir un triunfo ante Huracán con las herramientas de la casa que tiene a mano el entrenador. Diego Cocca perdió varios soldados importantes en un par de días (Miguel Barbieri, Nahuel Molina, Matías Caruzzo y Leonardo Gil). A eso hay que sumarle que incorporó a Joaquín Laso, Damián Martínez y Kevin Gutiérrez. Pero ninguno está a disposición por distintos motivos.
La formación que exhibirá esta noche es genuina (ver página 5). Es lo que hay realmente. Al técnico auriazul no le sobra nada en la actualidad. Todo lo contrario. Cuenta con un plantel que no cubre las necesidades básicas. Por eso será indispensable que lleguen pronto las habilitaciones de las incorporaciones para al menos contar con algo de recambio, ya que los pocos pibes de la cantera que están en consideración deberán seguir esperando en fila y con mucha paciencia el turno para poder mostrarse.
Más allá del contexto y real marco de situación, Central buscará hilvanar desde las 21.45 una nueva sonrisa en casa. Sobre todo luego de haber cerrado el 2019 con un triunfazo ante Boca, que sirvió para renovar el crédito interno y aspirar a llegar al final de la Superliga con otra perspectiva.