Sábado 20 de Septiembre de 2008
Ahora que Central sacó la cabeza del pozo, es tiempo de confirmar que lo hecho ante Arsenal no fue una actuación de ocasión. El triunfo del miércoles en el Gigante de Arroyito fue muy oportuno y le dio un baño de cierta tranquilidad al ciclo de Pablo Sánchez. En la previa al choque de esta tarde ante Vélez se respiró otro aire, purificado de confianza y menos contaminado con los cuestionamientos anteriores.
El equipo dijo presente cuando más lo necesitaba. Regó de certezas un terreno dinamitado por las incógnitas. Cumplió con el único deber que tenía y deberá entregar más indicios de recuperación ante un rival de otra talla. Sería un grave error creer que Vélez le planteará un trámite fácil de transitar como ante Arsenal.
Vitamina sabe que ningún partido es igual a otro. Por más que existan similitudes en los planteos o formatos parecidos en la puesta en escena. Central deberá leer correctamente las coordenadas del partido en Liniers. Se presume que Vélez no le dejará mover la pelota. Arsenal se la hizo oler y los González (Ezequiel y Cristian) estuvieron en su salsa. Es muy factible que la de esta tarde sea otra historia. No habrá picnic para ninguno de los generadores de juego de Central.
Sánchez dibujó una maqueta de partido con los mismos nombres del miércoles. Es consciente de que su equipo jugará con obligaciones más recortadas. El peso de la responsabilidad no recaerá exclusivamente en Central. Por eso un empate será bienvenido en cualquier circunstancia en que se consiga. La única modificación que podría introducir Vitamina sería obligada. Si Emilio Zelaya no se recupera de una fatiga en el isquiotibial izquierdo, su reemplazante saldrá de Vizcarra o Franzoia. La predisposición táctica tendrá sus recaudos. Sería muy importante para la salud del equipo y para Vitamina Sánchez, que el modelo de actuación sea el de Arsenal y no el de San Lorenzo.