Central venció a San Lorenzo, zafó de la promoción y sigue Cuffaro
Los pibes de Ariel Cuffaro Russo salieron a jugar ante San Lorenzo con la incertidumbre de saber que si daban un paso en falso terminaba el ciclo del conductor, quien les permitió a la mayoría tener continuidad y consolidarse en la primera de Central. Por ello enfrentaron al Ciclón con el corazón en la mano.

Lunes 15 de Marzo de 2010

Los pibes de Ariel Cuffaro Russo salieron a jugar ante San Lorenzo con la incertidumbre de saber que si daban un paso en falso terminaba el ciclo del conductor, quien les permitió a la mayoría tener continuidad y consolidarse en la primera de Central. Por ello enfrentaron al Ciclón con el corazón en la mano.Con la cara pintada para la guerra. Y el compromiso de dejar la piel en cada pelota dividida en la titánica misión de salvarle el pellejo al líder espiritual de este proyecto futbolístico. Cuando se jugaba la última bola, y las piernas respondían más al instinto que a la inteligencia, apareció en toda su dimensión el gran delantero que es Milton Joel Caraglio para inventar un cabezazo salvador, el que desató un festejo emocionante en un Gigante que se había acostumbrado peligrosamente a resultados adversos.

  Con la mochila incomensurable de saber que los 90 minutos podían hacer descarrilar el proyecto Cuffaro, los jugadores auriazules se las ingeniaron para comenzar enseguida a arrinconar al Ciclón contra su arco. Sin luces, brillo, ni nada que se le parezca al juego bonito, pero con gran entereza para ir al frente, Central mostró los dientes desde el amanecer de las acciones. Primero lo perdió Jonatan Gómez con una volea que se fue afuera. Ese fue el punto de partida de una seguidilla de acciones de riesgo que hilvanaron los canallas.

  A San Lorenzo le costaba hacer pie, en especial por la derecha con el flojísimo trabajo de Pablo Pintos y a partir de las trepadas de Gervasio Núñez. Caraglio siempre daba la sensación de peligro de gol y Zelaya se las ingeniaba para descubrir espacios y verle la cara a Migliore. El Ciclón sólo se arrimó a Galíndez con un zapatazo del Kily y una pelota quieta de Bordagaray. Pero la más clara de la etapa la protagonizó Caraglio, que ganó de arriba y su cabezazo se estrelló en el vertical derecho de Migliore.

  La sensación en el entretiempo era que Central no había aprovechado su momento y que con el reloj como enemigo entraría a caminar por la cornisa y con los nervios a flor de piel. Con el complemento en marcha se fue expulsado Pintos por doble amarilla. Gómez desbordó por la derecha y Caraglio otra vez avisó de cabeza. A los 10’ se paralizaron los corazones cuando Sebastián González entró a rematar y Burdisso se jugó la vida en un cierre providencial y el canalla volvió a respirar.

  A 25 minutos del final San Lorenzo perdió a su segundo soldado por la roja directa a Bottinelli. Allí Cuffaro se decidió a quemar las naves y mando a la cancha a los delanteros De León, primero, y Gurrieri, después, con lo que Central atacó con cuatro hombres. Sumado el cada vez más adelantado Gomito, que luego de una apilada le quemó las manos a Migliore.

  La suerte parecía estar echada y el empate con dos hombres más era demasiado poco para que siga Cuffaro. Pero no está muerto quién pelea. Y sobre la chicharra lanzó el centro Núñez para que Caraglio salte hasta el cielo y haga delirar al Gigante. Así los pibes dieron una muestra de lealtad a su conductor.