Jueves 01 de Septiembre de 2022
Por segunda vez desde que Carlos Tevez es técnico de Central, el plantel se entrenó en la ciudad deportiva y a esta altura queda claro que esa idea que expresó el Apache al poco tiempo que puso un pie en Arroyito va dando pasos en concreto. En esta ocasión la satisfacción para el DT debe haber sido mayor a aquella de hace un par de semanas porque el entrenamiento fue seguido de cerca por muchos chicos de las divisiones inferiores, que es, justamente, lo que él pretende. Por eso, la mañana de este miércoles fue especial, sobre todo para esos chicos que hicieron un alto en sus entrenamientos (algunos ya habían terminado) y se sentaron cómodamente en la tribuna de la cancha del pozo.
Tevez ya expresó en más de una ocasión que el futbolista del primer equipo debe vivenciar el trabajo en el lugar donde día a día se forman los chicos de inferiores. Y lo piensa de esa forma porque considera que para esos chicos es motivador.
Esta vez no hubo puertas abiertas para los socios (igual hubo un fuerte operativo de seguridad), como sí había sucedido la primera vez, pero para el cuerpo técnico es mucho más importante la presencia de los chicos de inferiores, que estuvieron cerca. Por eso, en el momento en que comenzó el entrenamiento los pibes aparecieron de golpe en la histórica cancha del pozo, donde allá lejos en el tiempo trabajaba el primer equipo.
Central jugó con Boca el miércoles 17 de agosto y tres días después el equipo desembarcó por primera vez en el ciclo Tevez en la ciudad deportiva. Con una particularidad: aquella vez fue con presencia de socios, pero sin chicos de las inferiores porque como era sábado había fecha de AFA. Fue por eso que las divisiones más grandes (la 4ª de Mario Paglialunga, la 5ª de Fernando Lanzidei y la 6ª Javier García) debieron trasladarse al predio de Arroyo Seco para jugar contra Patronato (7ª, 8ª y 9ª lo hicieron en Paraná).
Esta vez, muchos chicos caminando por el predio, entrenando en las distintas canchas del mismo, pero con la presencia de muchos de ellos en la tribuna de la cancha del pozo, donde Tevez había puesto a trabajar a los profesionales, muchos de los cuales hoy son espejo de esos pibes que trabajan para algún día ser ellos los que estén bajo las órdenes del cuerpo técnico de primera división.