Jueves 24 de Agosto de 2023
Más temprano que tarde el momento iba a llegar y será este mismo lunes, el día en que Central se topará con la primera excursión en la Copa de la Liga, en la que deberá mejorar su producción en condición de visitante. Pero no es sólo cuestión de recordar el pasado reciente de la Liga Profesional así porque sí, sino que en un torneo corto como este, lo que no se pueda cosechar adentro habrá que buscarlo afuera, y como frente a Atlético Tucumán el equipo no pudo sumar de a tres se verá en la obligación de recuperar algo de terreno de inmediato ya en cancha de Banfield. Puede resultar odioso y hasta quizá exigente, pero es la pura realidad.
A lo largo de toda la Liga Profesional en Central siempre fue motivo de análisis el tema de las salidas como visitante, porque fue justamente uno de los puntos más flacos del equipo, lo que le impidió tener un protagonismo más marcado. Por eso esto que sucede ahora, el recuerdo en el primer viaje.
Ahora, no es una cuestión caprichosa ni mucho menos, sino que está íntimamente relacionado con lo sucedido en la primera fecha, donde el empate ante Atlético Tucumán lo privó de arrancar con el pie derecho. Es decir, si el equipo de Miguel Ángel Russo hubiera sumado de a tres en el debut en el torneo, el deseo de ir a ganar a cancha de Banfield seguramente hubiese sido el mismo, pero las exigencias obviamente serían distintas. Porque en un escenario como ese al canalla hasta podía no amargarlo demasiado un tropiezo en el sur bonaerense, sabiendo que de local ya había cumplido con su parte, pero no fue justamente lo que se dio.
Casi que no hace falta recordarlo, pero por algo se hace referencia a esta situación. El Central de la Liga Profesional tuvo una mancha negra en su andar y fue justamente en condición de visitante, donde logró el 25 por ciento de los puntos en los 13 encuentros que disputó, con 1 victoria (Huracán), 7 empates (Tigre, Newell’s, Atlético Tucumán, Vélez, Barracas Central, Racing y Belgrano) y 5 derrotas (Lanús, Sarmiento, Talleres, Banfield y San Lorenzo).
Este formato de torneo difiere del anterior y no permitirá ciertas licencias, ya que al ser más comprimido y con menos partidos el margen de error será menor. Y eso es lo que obligará a Central como al resto de los equipos a las recuperaciones rápidas.
Sería muy distinto el semblante en la previa de Banfield si el canalla le hubiese ganado a Atlético Tucumán. No habría distensión ni nada parecido, pero seguramente una sensación de mayor tranquilidad.
Tampoco es que un mal paso en el primer partido como visitante y después de no haber podido ganar de local dejará al equipo ya sin chances, nada de eso. Lo que se expone es simplemente el achicamiento del margen de error, lo que implicará una mayor atención y capacidad de reacción frente a situaciones adversas.
En el medio, la paradoja de que ante los tres primeros rivales de la Copa de la Liga, Central sacó apenas un punto en el torneo anterior (empate ante Atlético Tucumán, y derrotas contra Banfield y Talleres), pero no es algo de lo que el canalla pueda confiarse porque seguramente no habrá una producción en espejo a la Liga Profesional.
El empate en el debut ya pone al equipo canalla en una situación de expectativa mayor, potenciado por el dato también de que de los últimos diez partidos (incluido el de Copa Argentina, ante Chaco For Ever) ganó sólo uno. Por eso ya la rápida obligación de lograr en su primera excursión en la Copa de la Liga empezar a torcer aquel flaco rendimiento como visitante que trae como arrastre.