Central tiene a mano un "delantero potente y metedor"
El juvenil atacante Luca Martínez Dupuy confesó además que "el Kily González nos conoce y brinda mucha confianza". Central tiene un 9 que promete a corto plazo

Martes 21 de Julio de 2020

Se lo escucha feliz. Ofrece respuestas sinceras y con perfume de juventud. Luca Martínez Dupuy vive un presente perfecto en medio de la pandemia. La semana pasada firmó el primer contrato como profesional con vencimiento en diciembre de 2022 y a la vez se prepara con toda la fuerza de un toro para ganarse un lugar en la consideración de Cristian González cuando haya acción. “Soy un delantero potente y metedor. Te peleo todas las pelotas siempre”, le confiesa a Ovación a modo de presentación el 9 de Central que tiene como ídolo a Lautaro Martínez. El acatante clase 2001 destacó además que “el Kily González nos conoce muy bien a todos los que venimos de abajo y nos brinda mucha confianza. Y eso es muy importante”, destacó la principal promesa canalla en materia ofensiva.

   La historia marca que Luca nació en San Luis Potosí porque su padre, el ex defensor Nahuel Martínez, jugaba en México en esa época. Sin embargo, desde los tres años reside en nuestro país “porque mi viejo retornó a Rosario, donde jugó en Argentino y Tiro Federal, entre otros equipos”.

   Pero la vida de un jugador es como la del nómade. “De acá nos fuimos a San Francisco, Córdoba, porque mi papá era entrenador. Luego nos mudamos a Leones, donde empecé a jugar en el mediocampo. Era un cinco que metía y jugaba”, desprende el juvenil canalla.

   “Fui volante hasta que un día un técnico de Sarmiento (Leones) me puso de delantero. Al principio me costaba porque me gustaba estar en contacto permanente con la pelota, pero luego le fui agarrando la mano y no quise bajar más. Y acá estoy”, remarca con cierta timidez una de las promesas más importantes que tiene Central en la actualidad.

   Luca además confesó con énfasis: “Arranqué a jugar en el baby de Central Córdoba. No tenía un puesto fijo, me gustaba correr para todos lados”. El destino indica que llegó al canalla “en 2017 mediante el Pelado Boggio, quien me conocía de Leones porque mi familia vive allá. Como en la categoría 2001 de Central había un solo delantero, decidí probar y quedé. Empecé acá en séptima división”, destaca.

   “Vivía en la pensión del club hasta hace poco. Como ahora firmé contrato, ya no puedo estar más. Tomo esto como un gran paso en mi carrera. Como vengo de una familia del fútbol, sé que debo crecer mucho y tengo que seguir trabajando para poder demostrar que puedo jugar en Central”, pondera.

   El delantero fue claro a la hora de hablar sobre lo que representa tener un padre que fue jugador y ahora es entrenador. De hecho, en la actualidad está trabajando en Chile. “Sí, me sirve muchísimo tener a mi viejo en este palo porque siempre trata de ayudarme a corregir los errores. Cada vez que jugaba en la ciudad deportiva me veía. Luego hablábamos del partido y remarcaba lo que había visto y recomendaba algunas indicaciones para la próxima. Siempre fue un aporte extra que tuve, más allá de que como padre siempre trata de estar a mi lado”, grafica sin dudar el goleador.

   Luca, según destacan quienes lo vieron en acción en los últimos torneos, es un atacante con un alto perfil, de buen manejo técnico con el pie derecho. A eso hay que agregarle que cuenta con un olfato goleador voraz. No obstante, él trata de bajar el tono y se describe como “un nueve metedor, que las pelea todas, trato de sacar ventaja ante los defensores y de vez en cuando me equivoco con el gol, ja”, desprende ante de dejar en claro: “Podré fallar un tiro, pero nunca dejo de correr y meter”.

   Con respecto a lo que significa desde la faz personal que Cristian González sea el técnico de la primera auriazul, Luca Martínez Dupuy deslizó con voz firme: “Es una ventaja para los que venimos de abajo porque nos conoce a todos. Nos tiene en cuenta. Es más, él fue quien me subió de la quinta división a la reserva el año pasado”, dijo.

   “El Kily me felicitó porque firmé contrato. En una persona que confía en nosotros, en los pibes. En realidad siempre nos está brindando indicaciones para mejorar. Y eso es fundamental para los que queremos crecer. Todo lo que me dijo me sirvió muchísimo. Nos da mucha confianza”, acotó.

   El delantero también comentó que “al técnico de la reserva, Adrián Dezotti, lo conozco porque fue mi técnico cuando arranqué en sexta. Hicimos la pretemporada y luego se fue a trabajar con el Flaco Chamot, pero sabe lo que puedo aportar”, puntualizó. En la misma sintonía dijo que “el Puma Rodríguez también me conoce. Incluso las veces que me habló, me indicó qué debía hacer en la cancha. Por suerte, con los entrenadores de la primera y reserva nos conocemos todos”.

   Si bien el fútbol sigue en stand by, lo cierto es que en cualquier momento se reactiva. Mientras tanto, Luca entrena a fondo a diario “por si me toca la oportunidad de jugar. Debo estar bien preparado para cuando llegue ese momento, que a la vez espero porque es otro de los sueños que tengo”.

   “Al equipo le puedo aportar mucha actitud. Todo lo que esté a mi alcance, lo daré con todo”, concluyó este pícaro delantero, que ya trabaja con el plantel profesional y apunta de lleno a mostrarse en la élite futbolera para demostrar el potencial que tiene.