Central tiene la gran chance de hablar en defensa propia
El canalla recibe al sólido Defensa y Justicia, para seguir haciendo pesar la localía, darle valor al punto de Vélez y mantenerse arriba en las posiciones

Viernes 19 de Mayo de 2023

Las frases más escuchadas tras el empate en cancha de Vélez por parte de los jugadores de Central fue que para que ese punto tuviera valor iba a ser fundamental sumar de a tres frente a Defensa y Justicia. Una lectura de fácil razonamiento, pero cierta ciento por ciento. Por eso, el desafío de Central esta noche en el Gigante será volver a la senda del triunfo, pero no por el sólo hecho de darle valor a aquel empate en el Amalfitani, sino por unas cuantas razones más. A saber: la necesidad de mantenerse en el lote de arriba en la tabla y no desentenderse del protagonismo que el canalla viene teniendo; la obligación de extender un partido más la fortaleza que el equipo adquirió en cuanto a la localía; y, fundamentalmente, ver de qué manera este Central puede resolver un partido ante uno de los rivales más difíciles y de mejor presente a los que enfrentará en el Gigante de Arroyito. Todo esto con un objetivo final: el triunfo.

Desde que se inició el torneo se viene hablando de que Central ha sabido construir una coraza impenetrable cuando juega de local. Porque pasaron ya ocho partidos en el Gigante, en los que el equipo de Russo se mantiene invicto y resignó puntos sólo en dos ocasiones (los otros seis fueron victorias) y a esta altura del campeonato está claro que el gran sostén de la campaña está signado por esa localía fuerte.

Pero lo dejó en claro Carlos Quintana durante la semana, cuando hizo referencia a que, por presente, el partido contra Defensa y Justicia se presenta como el más complejo. El defensor reconoció que por Arroyito ya pasaron, por ejemplo, Boca e Independiente, dos de los denominados grandes, pero que su momento el xeneize llegaba con demasiados problemas desde lo futbolístico, lo mismo que en el caso del rojo.

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Defensa y Justicia hoy marcha cuarto en las posiciones, con una racha de ocho encuentros sin derrotas. Es cierto, los últimos dos fueron empates, pero de ahí para atrás viene de seis triunfos consecutivos. Por eso, aquellas palabras de Quintana tienen demasiado sustento.

Solamente desde ese análisis, el desafío de Central esta noche será importante. Porque así como hay partidos que se presentan más accesibles que otros, el de esta ocasión contiene, a priori, un alto grado de dificultad.

Lo primero que deberá hacer Central para que la cosa funciones es levantar el nivel de acuerdo a lo que mostró en cancha de Vélez. Seguramente el formato de equipo será otro, con el esquema habitual cada vez que el equipo juega de local, y, a priori, con una postura diferente en lo que hace a la búsqueda del resultado. Pero eso también llevará al canalla a contar con un mínimo de inteligencia para no quedar expuesto. Porque Defensa es un equipo que juega bien y con una identidad definida, de la que muchas veces suele sacar provecho, aun jugando como visitante.

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Lo mejor que mostró Central hasta aquí fue la fortaleza de su localía. Ante Defensa deberá hacerla valer más que nunca.

Independientemente de los nombres que elija Russo para este partido, el rendimiento colectivo volverá a ser trascendente. De igual forma, habrá individualidades que deberán potenciar su nivel, sobre todo en el sector donde se genera fútbol, para que el 9 (cualquiera sea el elegido) no se sienta atosigado por esa soledad que vivió Jhonatan Candia en el último partido.

Como si todo eso fuera poco, el torneo entró ya en la segunda mitad y para Central no habrá mayores desafíos también que mantener el nivel de producción que alcanzó en la primera mitad. Y Defensa y Justicia será un verdadero testeo.

Con el regreso de Ortiz, el parche de Cortez (por Martínez), el cambio de sistema e incluso con la búsqueda del mejor nivel de Mac Allister para que la ausencia de Montoya pase inadvertida, Central va en busca de otros tres puntos clave. Ante un rival de mucho cuidado, pero con el escudo de la localía al frente y el deseo a flor de piel de que el día posterior encuentre al equipo un par de escalones más arriba y mejor acomodado en la tabla.