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Central sufrió muchas tarjetas amarillas y rojas en los últimos partidos

De aquel arranque de año demoledor desde los números a este presente no hay un abismo ni mucho menos. Apenas un partido en el que las cosas no salieron de acuerdo a lo previsto, con un fallo polémico incluido...

Viernes 24 de Febrero de 2012

De aquel arranque de año demoledor desde los números a este presente no hay un abismo ni mucho menos. Apenas un partido en el que las cosas no salieron de acuerdo a lo previsto, con un fallo polémico incluido, y una derrota que alteró algunos ánimos. De todas formas, hay un pequeño hilo conductor, presente en cada uno de los encuentros desde el reinicio del campeonato y que tiene que ver con que este Central luce distinto, no tanto desde lo futbolístico, sino desde lo emocional. El apresuramiento, los nervios, las urgencias por querer que todo salga acorde a lo planificado parecen ser los principales argumentos que hoy martirizan más de la cuenta a un equipo que a su vértigo futbolístico debe contraponerle calma. ¿Cuál es la mejor forma de ilustrar este cuadro de situación? Haciendo un repaso por la cantidad de tarjetas amarillas y rojas que los jugadores canallas recibieron en los últimos encuentros. Fueron 14 amonestaciones y tres expulsiones. Es más, de los últimos cuatro cotejos (contando el de Chacarita), a Central le expulsaron al menos un jugador en tres de ellos. Sin dudas algo cambió.

Se sabe que al fútbol se gana haciendo más goles que el rival, pero no sufrir bajas obligadas fecha tras fecha es un buen ingrediente en pos del objetivo. Este plantel tiene una cantidad importante de buenos futbolistas, capaces de reemplazarse entre sí sin que la estructura se resienta demasiado, pero abusar de ello puede terminar jugándole en contra.

Es tarea del cuerpo técnico tratar de entender por qué su equipo hoy juega con las revoluciones mucho más aceleradas que lo que lo hizo en la primera parte del campeonato. Los propios futbolistas sienten que están actuando de otra manera.

¿Las causas? Pueden ser muchas. El inconsciente colectivo de la tribuna puede basarse en que los árbitros están perjudicando a Central, que hay una persecución contra el equipo de Pizzi, pero cuando en todos los partidos pasa lo mismo, el análisis bien podría ir un poco más allá. Hasta aquí, sólo el choque contra Defensa y Justicia, en el que Mauro Vigliano mostró mucha más rigurosidad contra Central que con el equipo de Florencio Varela, podría servir para abonar esa teoría. El resto... De las expulsiones hay poco para objetar. Las de Delgado contra Chacarita y Defensa, la de Rivarola contra Gimnasia y la de Valentini en ese mismo partido (lo que se puso en tela de juicio fue la sanción del penal) dejaron poco margen para la duda.

Y cuando se habla de que algo cambió bien vale realizar una mirada retrospectiva. Recién en la sexta fecha del torneo, el equipo sumó la misma cantidad de amarillas que en estos últimos tres partidos. Pero hay más, el primer suspendido (Mozzo) por acumulación de amonestaciones fue en la 12ª y el primer expulsado apareció una fecha más tarde (Ballini contra Huracán).

Es normal que en épocas de definiciones la adrenalina se potencie. Pero hoy eso no ocurre. Es mucho el trecho por recorrer. Es más, el momento más crítico en este sentido fue en los encuentros en que el canalla logró treparse a la cima de las posiciones.

El empuje que baja de las tribunas deberá absorberse de tal manera para que no termine presionando. De la misma forma, la paciencia para quebrar, torcer o mantener un resultado debe ser manejada con mayor serenidad. Por eso, para que los dolores de cabeza no sean mayores, algo debe volver a cambiar.

Los cambios serían tres

Confirmada la presencia de Matías Lequi, quien no fue suspendido por el tribunal de disciplina (ver aparte), el equipo canalla que recibirá mañana a Atlanta presentaría sólo tres variantes. Ingresarán Leonardo Talamonti y Omar Zarif por los expulsados Nahuel Valentini y Germán Rivarola, respectivamente, mientras que Santiago Biglieri haría lo propio por Federico Carrizo, en lo que sería la única variante de orden táctico.
  En la práctica de fútbol del miércoles los cambios habían sido cuatro, pero porque Pizzi decidió darle minutos a Franco Peppino por si Lequi no podía jugar. El cordobés seguramente ocupará un lugar en el banco de suplentes.
  Por supuesto lo más destacado está en la casi segura presencia de Biglieri. El ex Lanús nunca fue titular en lo que va del torneo, pero el bajo rendimiento de Carrizo, sumado a que cuando a Saviolita le tocó ingresar lo hizo en buena forma, el DT estaría dispuesto a entregarle la titularidad.
  El otro punto saliente está en el ingreso de Zarif para marcar punta izquierda. Es que el Turco, si juega, lo hará con el perfil cambiado, pero el técnico se vio obligado a apostar por esto debido a la imposibilidad de contar con Rafael Delgado, quien aún debe cumplir una fecha de suspensión.
  Pizzi no confirmó el equipo y lo va a hacer recién mañana, minutos antes del inicio del encuentro, aunque se presume que difícilmente modifique alguno de los nombres con los que ensayó el miércoles.

Lequi no recibió ninguna sanción

El dictamen del tribunal de disciplina de la AFA le hizo un guiño a Rosario Central. Es que Matías Lequi no fue sancionado y de esa manera está en condiciones de jugar mañana ante Atlanta. En los casos de Nahuel Valentini y Germán Rivarola, ambos recibieron una fecha de suspensión por las expulsiones sufridas en La Plata.
“Se archivan las actuaciones y el jugador queda automáticamente habilitado para jugar”, fue la frase que partió desde uno de los integrantes del tribunal de disciplina. Así, el Flaco, quien había sido informado por el árbitro Luis Alvarez, quedó definitivamente a disposición de Juan Antonio Pizzi.
Las especulaciones que se tejieron en estos últimos días fueron muchas. Es que ni bien se conoció que Lequi había sido informado se pensó que iba a recibir al menos una fecha de suspensión.
En su informe, Alvarez escribió que Lequi, al término del partido, le dijo que los incidentes que se estaban produciendo entre los hinchas canallas y la policía eran su responsabilidad, pero en ningún momento habló de que haya habido insultos. Ese informe fue enmarcado en la figura de “términos descomedidos”.
El presidente Norberto Speciale y el vicepresidente Rubén Fernández habían viajado el miércoles a la AFA para trabajar en el tema, pero la resolución, claro está, corrió por parte del tribunal, que ayer se expidió y terminó exonerando al Flaco, que mañana estará en cancha.

 

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