Martes 29 de Agosto de 2023
En apenas dos días al libro de pases se le bajará la persiana y es el tiempo que tiene Central para meter algún golpe de efecto en medio del desconcierto futbolístico por el que atraviesa el equipo, sabiendo que el o los futbolistas que puedan llegar difícilmente puedan aportar en lo inmediato. No obstante, mientras haya tiempo se trabajará en el arribo de algunos nombres más para sumarse al plantel canalla. Por lo pronto, Leonel Picco, a quien el lunes por la tarde (en la previa del partido ante Banfield) se lo veía cerca de Arroyito, ya no corre debido a que Colón no aceptó la oferta de un préstamo que hizo Central, sólo está dispuesto a desprenderse del jugador a través de una venta. Hoy los ojos vuelven a posarse en el exterior.
De esta forma, a Central el tiempo comienza a jugarle decididamente en contra, porque en menos de dos días tiene que conseguir jugadores que convenzan al entrenador, que se adecuen al presupuesto y que, por supuesto, puedan estar a disposición cuanto antes.
Es prácticamente imposible pensar a esta altura de la semana que pueda llegar alguien que con apenas uno o dos entrenamientos pueda saltar a la cancha. Russo no es de lo técnicos que actúan de esa forma.
Siempre estuvo la idea de que en algunos puestos en especial lo que se estaba buscando era calidad y no traer por traer, por eso la lógica especulación sobre si se mantendrá esa postura o si, en un contexto de cierta desesperación (especialmente del lado de los hinchas) el cuerpo técnico y la dirigencia cambian de parecer.
El puesto de volante central está dentro de las prioridades, pero está claro que hasta aquí no se pudo hallar el nombre que reuniera los requisitos. Claro, el hermetismo con el que se maneja la comisión directiva hizo que no todos los nombres por los que se negoció salieran a la luz, pero hoy la realidad marca que ese jugador que fue ubicado como prioridad aún no arribó.
Lo mismo ocurrió con el centrodelantero, un puesto demasiado caro al sentimiento del hincha teniendo en cuenta lo que fue la partida de Alejo Veliz. Russo apuntó a varios y desde la dirigencia se trabajó, pero sucedió lo mismo que con el volante central: no hubo nadie que fuera considerado lo suficientemente importante como aportar un salto de calidad al equipo. Hay todavía nombres dando vueltas y negociaciones abiertas, pero el escenario es el mismo: no llegó nadie para tomar la posta de Veliz.
Ya con dos fechas del torneo disputadas, será esencial el pensamiento de Russo sobre qué hacer con los refuerzos que faltan. Si es conveniente ir en busca de ellos o quedarse con lo que tiene y con eso intentar torcer el rumbo futbolístico del equipo.
Hasta el jueves a la noche no habrá tema más importante en el mundo Central que no sea la llegada de los refuerzos que faltan y, se sabe, en momentos de mayor tensión es complejo bajar las pulsaciones para tomar las mejores decisiones. La palabra de Russo será clave, lo mismo que el accionar de la dirigencia, con Gonzalo Belloso a la cabeza.