Jueves 24 de Marzo de 2022
Los dirigentes de Central se reunieron este jueves a la tarde y luego del cónclave definieron prácticamente al nombre del sucesor de Kily González como técnico canalla. Así planteadas las cosas, está todo encaminado para que Leandro Somoza se calce las pilchas y se siente en el banco para dirigir al equipo en el partido ante Tigre, por la octava fecha de la Copa de la Liga. Es cierto que la designación del nuevo técnico se terminó de cocinar en el encuentro que mantuvieron el presidente Rodolfo Di Pollina, el vice Ricardo Carloni, el secretario Guillermo Hanono, el secretario de finanzas Fabio García, el protesorero Esteban Ferreyra y el director deportivo Raúl Gordillo en una extraordinaria reunión de comisión directiva, pero también es verdad que la balanza empezó inclinarse a favor del exayudante de Miguel Russo en Boca cuando la mayoría de estos directivos estuvieron cara a cara con Somoza el miércoles por la tarde en la casa de Gordillo.
Justamente después de esa charla inicial con Somoza, quien llegó acompañado por el agente que maneja su carrera, los directivos de Central se levantaron de la mesa con el convencimiento de que era el hombre indicado para enderezar el rumbo de un equipo que viene a los tumbos y que todavía está sacudido por la derrota en el clásico ante Newell’s. En la misma jornada también habían tenido un diálogo inicial con Lucas Pusineri, quien al igual que Somoza se subió a un auto y emprendió el viaje hacia Rosario. Pero a la hora de escuchar a ambos, Somoza se quedó con la pole position pese a que todavía no debutó como técnico principal de un equipo y Central sería su primera experiencia. Según le contaron a Ovación todos los directivos concurrentes, el discurso de Somoza contó con el auxilio de un pleno conocimiento de la realidad de Central y además tiene como integrantes del cuerpo técnico a Diego Monarriz y el profe Damián Lanatta, quienes estuvieron en la etapa del Chacho Coudet como entrenador canalla.
Otro dato que ayuda a entender la decisión de los dirigentes es que Monarriz mantiene una muy buena relación con algunos de los jugadores que hoy permanecen en el plantel y que también estuvieron en el ciclo de Coudet, tales son los casos de Marco Ruben y Walter Montoya. Es más, Somoza se explayó con énfasis de darles una participación estelar a la inserción de jugadores de la cantera del club y hasta puso como ejemplo cuando integró el staff de las divisiones inferiores en Lanús. Además, el exvolante de Vélez, Boca y Lanús, entre otros equipos en los que jugó, también cuenta con la bendición de Miguel Angel Russo, quien lo tuvo como jugador y luego lo incorporó a su cuerpo técnico cuando dirigió Cerro Porteño de Paraguay y en su último paso por Boca.
A los dirigentes de Central también los sorprendió gratamente cuando Somoza les hizo un detalle pormenorizado de las características del equipo de Central y hasta cuando se autodesafió a la hora de recuperar la mejor versión de Milton Caraglio, con quien compartió plantel en Vélez en el 2015. Se mostró como un técnico, pese a su inexperiencia, ubicado en el presente canalla y con ahínco en cuestiones tácticas. Todo lo contrario a lo que ocurría bajo las órdenes del Kily, quien nunca lució como un DT muy apegado a la táctica y estrategia.
Todas estas cuestiones lo posicionaron en la primera línea de largada, incluso por encima de técnicos con ligazón canalla, pero que los dirigentes esta vez consideraron que no era el momento de apostar por ellos luego de la decepción que generó la salida del Kily.
Por ejemplo, ayer fue el turno de una reunión vía zoom con Patricio Graff, quien actualmente está dirigiendo a Coquimbo Unido del fútbol chileno. Lo escucharon, valoraron la decisión de dirigir a Central como una zanahoria importante en su carrera, pero la determinación de la directiva de jugársela por un DT que no sea de la casa ya estaba tomada. En ese sentido, todos los caminos conducen a Somoza.