Ovación

Central sigue sin marcar la diferencia en el mediocampo

El equipo de paolo Montero no logra sincronizar la zona de volantes.

Miércoles 20 de Septiembre de 2017

Se presagiaba un inicio gris. Entraba en la lógica que le iba costar hacer pie de entrada. Muchas piezas fueron cayendo al laboratorio de Arroyito a medida que la pretemporada seguía su curso y se acercaba la Superliga. Paolo Montero puso manos a la obra desde el primer día de trabajo sin chistar. Pero está claro que el laburo de artesano que viene haciendo le está costando. Porque no puede terminar la obra que tiene en su imaginario. En su ideal de equipo. Porque Central volvió a evidenciar anteanoche frente al combativo Temperley que continúa sin marcar la diferencia. La problemática de este proyecto radica en que los canallas no logran sincronizar la zona de volantes como para obtener de una buena vez una victoria que le permita mirar hacia adelante con más entusiasmo.
   No caer en la tentación de la negatividad al palo es la cuestión básica para el representativo auriazul. Sobre todo después de haber abrochado sin muchas ganas el tercer empate en cadena por el torneo doméstico. La obligación por cumplir con la palabra de ser animador está metiendo una presión extra a cada una de las partes que componen la vida deportiva e institucional de Central.
   Porque el fútbol en este país se nutre básicamente de resultados. Y on line prácticamente. Si se gana, todos gozan de buena salud. Sea cuerpo técnico, plantel o dirigencia. Los hinchas también andarán caminando felices por las calles.
   En cambio, "si se pierde es como que se pasa de ser muy buenos a inútiles”, tal como aseveró el entrenador español Pep Guardia hace un tiempo no tan lejano para argumentar una simple derrota en un partido de fútbol.
   La realidad muestra a Central en una posición incómoda en la tabla de posiciones. Tiene apenas tres puntos. Está en el grupo de los de abajo. Pero a la vez tampoco está tan lejos de las grandes potencias nacionales como son Boca y River, ya que seis puntos es la diferencia que hoy en día los separan. No suena a mucho, pero cuando mira hacia la matriz, ahí resaltan las diferencias entre los líderes y el canalla, esencialmente.
   El equipo de Montero no está pisando fuerte. Demuestra falencias a simple vista. Es verdad que el DT encontró el parche perfecto para cubrir la baja de Pinola con la improvisación de Mauricio Martínez como segundo marcador central. Al menos hasta que Fernando Tobio se termine de poner a tono, ya que se lo contrató para que sea titular. Pero por ahora no está para jugar.
   Mientras que el mayor problema está en el mediocampo. Es la parte sensible. Donde por el momento no surge la solución. Y eso que el uruguayo viene ocupándose del tema. Apela a las variables que tiene a mano, sin embargo, no logra cuajar su idea en los apellidos que opta para cada presentación.
   Anteanoche volvieron a fallar casi todos los volantes. Montero plasmó ante el gasolero un dibujo táctico como si fuera un rombo. Pero el grueso de los nombres transitaron en la irregularidad. Romero no pudo ser ese eficaz mediocampista tapón que necesita el equipo para no hacer agua cuando el rival arremete. O intenta hacerlo.
   Leonardo Gil empezó por derecha, aunque fue triangulando junto a Colman y Carrizo durante gran parte de la noche. El Colorado corrió y metió. Pero en vano. No siente ese rol. Lo demostró con claridad además.
   Por su parte, Colman terminó siendo el más regular. Le alcanzó con pedir la pelota en todo momento y dar algunos pases precisos. Pero mucho más no hizo. Quizá la peor parte se la llevó Pachi Carrizo. El mismo que la semana pasada confesó no estar en su mejor nivel. La función de enganche no le sienta. Siempre tuvo otra responsabilidad. Como segundo violinista es ideal. Pero no para ser director de orquesta.
   Otro que sigue por demás de bajo es Ruben. A Marco lo sostiene en el equipo su currículum, nada más. Central está dando ciertas ventajas. Sea desde lo táctico como técnico. Y por eso está empantanado en el barro de los empates. Aunque a la vez dio algunas señales de que si logra ajustar el medio podrá hacer pie de una bendita vez y gozar de otro presente.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario