Ovación

Central se plantó en Mendoza con cinco jugadores en defensa y hasta lo metió a Almada

El DT canalla bancó a los experimentados y luego mandó a la cancha al juvenil defensor.

Lunes 23 de Noviembre de 2020

Cuando al Kily se le metió en la cabeza que su equipo debía jugar en Mendoza con línea de cinco defensores, como ya lo había hecho frente a River, era difícil que alguien pudiera hacerlo cambiar de opinión. El tema eran los intérpretes, si mantener a los de mayor experiencia o darle la chance a Almada. La elegida fue la primera opción. Y esta vez esos tres centrales le respondieron. Fue sobrio el partido que hicieron Laso, Novaretti y Bottinelli, sin mayores complicaciones, incluso en medio de alguna desatención que le permitió a Godoy Cruz quedar de cara al gol. Hasta el propio Almada tuvo la chance de jugar, aunque en un puesto que no es el suyo (ingresó para marcar punta por derecha).

El Kily tenía el antecedente del partido con River, en el que controló bastante bien al equipo de Gallardo, pero un par de errores lo descompensaron por completo. Ahora Godoy Cruz era otro tipo de rival, más endeble, pero eso pareció importarle poco al DT canalla. Por eso otra vez los tres zagueros a la cancha, y los más experimentados.

Por momento fue línea de tres, cuando Central tenía la pelota y tanto Martínez como Blanco intentaban desprenderse, paro bastaba que el Tomba la recuperara para que ambos laterales retrocedieran lo más rápido posible. Blanco casi siempre lo hizo mejor que Martínez. Atrás, Laso, Novaretti y Bottinelli sólo tenían que hacer lo suyo: estar atentos y, en la medida de lo posible, no cometer errores. En el primer tiempo hubo una sola jugada en la que Badaloni cabeceó contra el palo izquierdo de Miño, pero no mucho más. A esa altura Novaretti ya había hecho lo suyo en el arco de enfrente. Y en el segundo alguien falló cuando la pelota le quedó a Goñi servida en el corazón del área chica, ya en tiempo de adición.

Pese a ello, la concentración fue mayor y, por ende, los rendimiento más altos. Tal vez no sea casualidad el equilibrio que pareció otorgar la presencia de Fito Rinaudo.

Y el Kily, que en la semana había probado con Almada, ayer se dio el gusto de mandarlo a la cancha, quizá exponiéndolo. Porque fue para jugar en un puesto que no es el suyo (una vez Cocca lo hizo ingresar de 3) . El DT lo hizo cuando entendió que las trepadas de Martínez ya no eran necesarias. Creyó que hacía falta un lateral al que ni se le cruzara por la cabeza atravesar la mitad de la cancha. Y eso hizo Almada, que también formó parte de la línea de cinco.

Rinaudo, una pieza que faltaba

Si Rinaudo no jugaba en este Central era porque el físico se lo impedía, pero era lógico que cuando mostrara mejoría en ese aspecto se iba a meter entre los titulares. El partido de ayer fue de bajo perfil, prácticamente imperceptible, pero no por eso dejó de ser importante. Fito demostró por qué es el volante central titular. Se ubicó bien, cortó bastante el juego y, lo más importante, la jugó siempre de buena manera. Hizo visible su experiencia, lo que no es poco en un equipo que cuenta con varios chicos. Quedó demostrado que entró para quedarse.

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