Lunes 11 de Julio de 2022
Llegó como una opción salvadora. No lo fue. Central hizo en su momento una inversión para adquirir los servicios de Ricardo Garay. El paraguayo tuvo algunas chances de jugar, aunque no pudo amoldarse al equipo. Fundamentalmente porque cuando le tocó jugar no alcanzó el rendimiento pretendido, y además porque tanto Cristian González como Leandro Somoza y ahora Carlos Tevez no lo consideraron como alternativa viable. Es por ello que este lunes optó por desvincularse del club, con la anuencia de los dirigentes porque de esta manera liberó un cupo que será para el zaguero extranjero que están gestionando (también un delantero de afuera).
Por otra parte, el plantel hará desde este martes doble turno en el country de Arroyo Seco pensando en el desafío del sábado ante Independiente en Avellaneda.
En Arroyito buscaban contra viento y marea un zaguero central zurdo. El deseo dirigencial era Gastón Avila. Luego fue Tomás Cardona y algunos apellidos más. Mientras tanto, Ricardo Garay esperaba con cierta esperanza una chance para poder mostrarle a Tevez que podía serle útil. Pero no. El entrenador le bajó el pulgar como antes lo hicieron Somoza y el Kily, quien oportunamente fue quien dio el okey para ficharlo en su momento.
El defensor paraguayo esta vez decidió no seguir y este lunes pactó con la dirigencia ponerle punto final al acuerdo que estaba firmado hasta fin de año. Las autoridades auriazules celebraron esta baja porque liberaron un cupo de extranjero y se desprendieron de un profesional al que habían incorporado como un refuerzo.
Por otra parte, el jugador se despidió del plantel, que en el arranque de la semana hizo un trabajo puntual en horario matinal en el country de Arroyo Seco, y que desde este martes hará doble turno porque Tevez pretende ajustar varias piezas de cara al partido contra Independiente.
Con respecto al duelo ante el Diablo en Avellaneda, habrá que ver si el entrenador canalla decide introducir alguna variante.
Según informó Central no hay bajas por lesión, pero Tevez ya demostró en los dos últimos partidos que si debe meter mano no le tiembla el pulso. De hecho, ante Aldosivi hizo cinco variantes respecto a la derrota ante Gimnasia y repitió el número de cambios cuando recibió a Sarmiento de Junín.