Central se abraza al cielo con corazón y garra inmensos y vuelve a gritar campeón
El equipo de Miguel Russo venció a Platense por 1 a 0 en una disputada final de la Copa de la Liga y consiguió otra vuelta olímpica, con un golazo de Lovera

Sábado 16 de Diciembre de 2023

Central tocó el cielo con las manos al grito de campeón. Cual si fuese una síntesis de lo que atravesó a lo largo de la Copa de la Liga, el conjunto de Miguel Russo salió a jugar la final con los argumentos nobles de costumbre, la perseverancia y la lucha, sin brillantez pero con una entrega encomiable para sacar adelante un partido que no estuvo exento de sufrimiento. Y que se torció por esa jugada fantástica de Maxi Lovera, que ya entró en la historia, para un gol que llevó a Central a escribir una nueva página de gloria

Le costó a Central hacer pie al principio. La perdía rápido, Platense se posicionaba mejor y buscaba a Facundo Russo para atacar por la banda derecha y meter centros al segundo palo, encontrando a una defensa canalla que exhibía algunas dudas por arriba, especialmente las de Mallo sobre Mateo Pellegrino.

Cada avance del conjunto de Miguel Russo fue forzado, sin claridad ni juego colectivo. No conseguía manejar el balón y los avances se reducían a intentos individuales de Malcorra y Campaz que no resultaban nada fructífero.

El equipo de Arroyito sufría la final más que jugarla. Platense lucía más decidido y aplomado. Un exceso de individualidad de Jaminton Campaz derivó en una pérdida y una peligrosísima contra del calamar. Con superioridad numérica en ataque, entre la mala resolución de Facundo Russo y el cierre de Kevin Ortiz, la jugada terminó en nada.

Paulatinamente, Central se fue haciendo dueño de la pelota. Le siguió costando aproximarse, pero al menos fue torciendo el desarrollo y el calamar asumió mayores precauciones. Agustín Sández lo tuvo de cabeza tras un centro de O’Connor, pero la mandó al medio, donde estaba Macagno.

Una final tan cerrada, con tan pocas luces, dependía de una genialidad para quebrar la paridad. El iluminado fue Maxi Lovera, hasta ese momento poco participativo. Zigzagueó en un breve recorrido, dejando desairados a Castro, Díaz y Vázquez, con caño incluído al zaguero, para cruzarla abajo y desatar el estallido de la parcialidad auriazul.

Platense quedó conmocionado, pero igual lo tuvo antes del cierre de la primera etapa, Nicolás Morgantini luchó, se la llevó ante Sández y la tiró alta, a pocos metros del arco.

Una jugada desafortunada en la apertura del segundo tiempo favoreció a Central. Mallo chocó de arriba con Pellegrino y el atacante de Platense, que lo había complicado hasta ese momento, se llevó la peor parte. Debió ser retirado en ambulancia por el golpe en la cabeza. Damián Martínez, que también intervino en esa acción, se retiró dolorido en la rodilla izquierda minutos después.

Central fue encontrando espacios y recursos para ser directo en ataque. Creció Campaz por izquierda. El colombiano lo tuvo pero no le entró bien en un cambio de frente preciso de Malcorra, desperdiciando un buen contraataque del canalla. En la siguiente, construyó una pared con Lovera, que la empaló, se la devolvió y el Bicho estrello el tiro en el travesaño.

Pero Central se fue quedando y empezó a sufrir. Jorge Broun se estiró y sacó del ángulo un tiro desde afuera del área de Maxi Zalazar. El canalla se fue atrincherando y el triunfo corrió riesgos. Los minutos se consumían y el triunfo estaba al alcance. Suso bajó a Campaz y fue expulsado, pero con uno menos el calamar siguió yendo. Y Zalazar, en el adicional, metió un derechazo que salió pegado al palo. Pero habría más. Y tendría que ser Fatu Broun, uno de los grandes responsables del título, quien con una volada le ahogó el grito de gol al calamar luego de una peinada de Picco.

El angustiante desenlace se trastocó a partir del pitazo final por un grito fuerte, de desahogo y de fiesta: Central campeón.

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