Sábado 22 de Marzo de 2008
La ruta hacia la salvación no otorga licencias. Por más que se tope con un adversario que pelea por otras cosas, Central sigue persiguiendo su única misión. El equipo de Leonardo Madelón debe ir por tres puntos. No le queda otra. El partido de esta tarde, a las 16.10, ante Banfield en el Gigante representa una prueba más de carácter para un conjunto que todavía busca su norte futbolístico y que pule sus defectos al andar, con la complicidad de algunos resultados positivos. Si los canallas logran un triunfo frente al Taladro, ese gesto les permitirá confirmar lo esbozado en la fecha anterior ante Olimpo en Bahía Blanca y les daría un poco más de oxígeno en la tabla de los promedios. Asimismo, afirmaría el buen pie de este ciclo en Arroyito ya que el técnico acumula cinco partidos en esa condición, con dos victorias y tres empates. Si aprovecha ese envión, la calculadora otorgará algunas décimas vitales en una etapa del torneo decisiva.
Atormentado por las amarillas (ver aparte) pero con el importante regreso de Ronald Raldes a la zaga auriazul (entrará por Ramiro Fassi tras su suspensión), Central tratará de hacerse fuerte en su rodeo. A pesar de que fue una de las semanas más tranquilas desde su asunción, Madelón no se animó a realizar movimientos de timón. Salvo el ingreso del boliviano, el resto se presentará tal como en Bahía Blanca. La idea del conductor canalla es potenciar la levantada del equipo y apuntalar la confianza desde el lado de las garantías. No buscó nuevos nombres o dibujos tácticos alternativos para lograr mayor volumen de juego, sólo trató de construir certezas con una señal de confirmación.
La única duda que merodeó el imaginario futbolístico del entrenador durante la semana fue la inclusión de Martín García en el lateral izquierdo de la defensa para ganar más salida y proyección por ese sector. Pero más cerca del duelo con el Taladro, Madelón confesó que optó por la continuidad de Andrés Imperiale en esa función para reforzar la marca y el juego aéreo del equipo. Otra muestra de que se inclinó por lo seguro.
Para esta ocasión, los auriazules recuperaron a Walter Ribonetto, quien sufrió un esguince en su tobillo derecho ante Olimpo y evidenció notables signos de evolución en los entrenamientos. El Kily González y Tomás Costa también arrastran algunas nanas (molestias musculares) pero en esta lucha ninguno quiere quedarse afuera por nada.
Central va por un triunfo necesario. Se viene el tramo más importante del torneo y quiere entrar con semblante ganador. l