Viernes 30 de Septiembre de 2022
Como no podía ser de otra forma, en la previa de un partido se habló poco y nada de fútbol en Central. Sí de cuestiones que poco tienen que ver con la táctica, la estrategia o directamente la redonda. Claro, fue una semana en la que el propio Carlos Tevez le puso los condimentos necesarios como para que el partido de esta noche en cancha de Racing pasara inadvertido. O no tanto, porque justamente es el Apache quien pudo en duda su presencia. Por eso, los días posteriores al empate contra Platense se habló y se especuló más sobre qué determinación iba a tomar el entrenador, que en imaginar qué futbolistas podrían ir en lugar de la larga lista de ausentes, entre suspendidos y lesionados. Pero sí, pasando en limpio, Central juega al fútbol esta noche (21.30 y con arbitraje de Pablo Echavarría) en el Cilindro de Avellaneda en busca de ese salto de calidad que se le viene negando.
Tevez confirmó ayer en conferencia de prensa que se queda hasta el final del campeonato y que no necesita el apoyo de nadie, que los que necesitan apoyo son los chicos que pone en cancha. Por eso lo de esta noche en Avellaneda será un nuevo desafío, para el entrenador y para sus jugadores.
Hoy Central es un equipo que transita el torneo, que lo deambula, sin demasiadas expectativas, ya que los flacos resultados de este proceso de Tevez, sumado a lo que fue el desconcierto del último tramo del ciclo del Kily González y todo lo que hizo Leandro Somoza, no le da para aspirar a objetivos importantes.
Es cierto, las matemáticas todavía le tiran una cuerda de la cual agarrarse para soñar con el ingreso a la Copa Sudamericana, pero en los papeles todos saben que es prácticamente inviable.
El canalla llega de tres empates consecutivos (Estudiantes, Patronato y Platense) y el salto de calidad lo deberá buscar justamente frente a uno de los animadores del torneo como lo es Racing, lo que habla de un grado de dificultad más que importante.
Encima para esta ocasión Tevez tuvo que meter demasiada mano en el equipo porque entre suspensiones y lesiones tiene muchas bajas. Eso potencia lo dificultoso que le será plantarse en el Cilindro de Avellaneda con algo de autoridad. “Vamos a poner en cancha un equipo competitivo”, dijo Tevez. La verdad se escribirá esta noche, con el pitazo inicial de Echavarría.
Así está Central, con sus problemas políticos e institucionales a cuestas y con inconvenientes futbolísticos que también están haciendo de las suyas. Lo concreto es que el partido de hoy será con Tevez en el banco y así ocurrirá hasta el final del torneo, pero el día a día que vive el canalla hace que Racing sea la final del mundo. Y contra ello deberá luchar este equipo al que le cuesta levantar vuelo.