Domingo 01 de Marzo de 2020
Central jugará esta tarde-noche por última vez como local en la actual Superliga recibiendo al astuto Arsenal, en una semana movida dentro y fuera de la cancha para los auriazules. Porque tras el duro porrazo futbolístico del lunes en lo que fue la derrota 3 a 0 ante Defensa y Justicia en Florencio Varela, sobrevino el miércoles la inesperada clausura parcial del Gigante que había dispuesto la seguridad provincial debido a los artefactos de pirotecnia que estallaron en el campo de juego en el cotejo ante el Gimnasia de La Plata de Diego Maradona. En este escenario esquivo, Central transitó una previa en la que Diego Cocca metió mano en el equipo y además la dirigencia logró revertir la restricción de público en las tribunas. Hoy se verá si el canalla logra volver a la senda de efectividad que lo tiene encaramado en el lote de arriba y sin la soga de los promedios ajustada al cuello.
Así, todos los nubarrones que se posaron repentinamente sobre lo que es un oxigenado cielo canalla en cuanto a la relativa tranquilidad en la tabla del miedo, sí generaron cierta preocupación que se fue disipando con el paso de los días. Porque en cuanto al equipo el DT Cocca apostará por un planteo más ofensivo y moverá varias fichas del equipo en busca de una reacción.
Y en lo referido a lo extrajuego se levantó la sanción que acotaba a la mitad la capacidad del Gigante y hoy habrá un marco habitual en cuanto a la masiva concurrencia, un dato clave para hacer pesar la localía. En este contexto, Central va por otra victoria en casa, donde acumula cinco éxitos en fila y hace cuatro meses que no pierde (la última fue el 0-1 ante Vélez).
Central tiene una muy buena cosecha de puntos en el bolsillo (33 unidades en 21 partidos) y si bien no despliega un juego vistoso ni mucho menos, logró consolidarse como una formación aguerrida, compacta y ordenada, que en general supo capitalizar las opciones ofensivas para lastimar a los rivales.
Por ello la piedra en el zapato de la última excursión ante Defensa y Justicia incomodó tanto como aquella goleada inapelable ante Independiente en Avellaneda, por lo que Cocca sabe mejor que nadie que esa faceta indeseada no puede reflejarse ni por asomo jugando de local.
Así el DT quiere que hoy sus muchachos salgan a comerle los talones al rival desde el minuto uno y marquen las coordenadas del partido lo más lejos posible del arco de Jeremías Ledesma. Si bien el DT no confirmó la alineación en la previa (ver página 5) es un hecho que romperá el doble cinco y apostará por tres delanteros para ocupar el ancho del ataque.
Esta declaración de principios ya significa un cambio de actitud auspicioso, que igualmente deberá ser refrendado en la cancha, ya que acumular delanteros no equivale necesariamente a atacar bien. Para lograrlo hay que manejar la pelota y los espacios con criterio e inteligencia, y este será el gran desafío de hoy del canalla para vencer la resistencia del ordenado Arsenal.
Central buscará cerrar de local la Superliga con una sonrisa y una victoria que lo consolide en la zona de copas. Y por sobre todo le permita seguir trepando en los promedios: el objetivo excluyente de esta temporada. La despedida del torneo será el viernes, a las 21.10, visitando a Argentinos en La Paternal. Pero allí no terminará la historia, ya que inmediatamente habrá un recomenzar con la disputa de las once fechas de la Copa Superliga, que valen tanto para los promedios como para la clasificación a las copas internacionales.
Arsenal no ganó en lo que va del 2020, ya que empató cuatro partidos (Newell's, Patronato, Talleres e Independiente) y cayó por goleada ante Vélez. Igual es un rival de cuidado, que vendrá a jugar con la desesperación del canalla por conseguir ponerse en ventaja lo antes posible.
Con el público a pleno en las tribunas, con un esquema táctico más ofensivo y con la sed de revancha tras la dura goleada recibida en Florencio Varela, Central quiere volver a poner el tren sobre la vía de la efectividad, justo ante el equipo del Viaducto.