Sábado 07 de Enero de 2023
No le fue sencillo a Central acomodarse en el partido y mucho menos apartarse de la idea de que el equipo está en pleno proceso de formación, con escaso rodaje y la enorme necesidad de que los refuerzos comiencen a hacer su aporte, pero después de un primer tiempo en el que no la pasó del todo bien y de recibir un golpazo en el amanecer del complemento, el canalla supo acomodarse, ponerse en órbita y al menos luchar para no irse del Sánchez Rumoroso con las manos vacías. Por eso el 1 a 1 ante la U de Chile, por la Copa de Verano, le terminó tendiendo la mano y permitirle apoyarse en un aprobado. Con lo justo, pero aprobado al fin.
Pedirle funcionamiento a Central en su primer amistoso de preparación es demasiado, pero sí quedó en claro desde el inicio que al equipo le falta trabajo y coordinación para, al menos de a ratos, imponer condiciones.
Fue precisamente lo que no pudo hacer en ese primer tiempo en el que casi siempre corrió detrás de la pelota, sin la posibilidad de lograr asociaciones que lo mostraran en un nivel competitivo y donde la U fue más.
Por eso la pelota fue siempre propiedad del equipo de Pellegrino, que buscó en todo momento una salida clara desde el fondo, sin dividirla. Y como Central esperó demasiado atrás el partido tomó una tónica monotemática, con los chilenos intentando siempre un poco más que el canalla.
Los mayores inconvenientes Central los mostró por izquierda, donde el Colo Rodríguez tuvo que hacerse cargo nuevamente de esa banda de la defensa. Por allí llegaron las principales aproximaciones de la U. Un error del retornado Francesco Lo Celso (dejó a Juan Cruz Komar en inferioridad numérica) derivó en un remate de Palacios que Broun despejó con los puños. Al toque llegó la única más o menos interesante del canalla, con un remate de Malcorra tras un pase del Colo Rodríguez.
Pero fue lo único de un primer tiempo en el que hubo un centro cruzado de Mateos, un cabezazo de Zaldivia tras un córner (pareció penal de Quintana) y un remate muy alto de Leandro Fernández.
Todo eso ante una propuesta canalla que le alcanzaba apenas para mantener el partido estancado en un empate, pero sin la chance de sentirse capaz de marcar la diferencia.
Con el ingreso del Pupi Ferrerya por Lo Celso la apuesta fue de más ritmo del medio hacia adelante, pero la cosa se complicó antes del minuto del complemento, con el error de Komar tras un pase atrás fuerte de Mac Allister, que dejó a Palacios solo con Broun. Gambeta y gol. Un mazazo rápido.
Pese a ello el canalla mostró al menos la intención de ir para adelante con un poco más de decisión, con el Pupi parado como un enganche clásico, transitando el centro del campo.
Un par de retoques de Russo en medio del complemento parecieron darle otro tinte al partido y Central se animó un poco más, sin mostrar grandes luces ni con figuras destacadas, pero al menos con una mayor carga de compromiso. Fue así que llegó el gran pase de Martínez, el intento de Candia de pincharla ante el arquero y que Malcorra no pudo definir en el segundo palo. La intención era otra.
Hasta que llegó esa conexión de los chicos del club tras el pase del debutante Agustín Toledo, en la que Cerrudo encaró por derecha, tiró el centro y Fabricio Oviedo se anticipó a los defensores y al arquero para marcar el empate.
Después de eso Central se acomodó mucho más y no sólo no pasó zozobras, sino que emparejó el trámite, que fue lo que tanto le había costado al principio. Sin luces de por medio, el saldo del primer amistoso fue un aprobado.