Central fue siempre más que Aldosivi, pero un grosero error de Ledesma lo complicó. El ingreso de Campaz aclaró todo antes que se venga Corinthians
22:08 hs - Viernes 07 de Agosto de 2026
Un partido para ganar a como dé lugar. Por la liviandad de Aldosivi, pero por cuestiones propias también. El arrastre que traía desde River había que hacerlo extensivo, pero también forzar esa retirada del Gigante con la ilusión a tope por el choque que se le viene de Copa Libertadores. ¿Le costó? Sí. Y más de la cuenta. Pero aun con esas dudas a cuestas Central cumplió con el único plan que le cabía.
Un grosero error de Ledesma puso todo en un tono oscuro y cuando la cuesta se hacía cada vez más empinada apareció Campaz, el de esos días complicados durante la semana, para meter un par de intervenciones justas, letales, trascendentes. Con ellas el Canalla cumplió ni más ni menos que con lo que debía.
Ese partido que se pensaba en la previa, con Central buscando y Aldosivi apostando a la contra fue tal cual. Sólo que el dominio del balón muchas veces fue un peso para el Canalla. Pero antes de que eso se viera con claridad, Copetti tuvo la chance ya de romper el plan del Tiburón. Gran centro de Soto a la cabeza del chaqueño, quien le erró al arco. Iban apenas cuatro minutos cuando Central tuvo lo que a la postre sería la más clara del primer tiempo.
Del gol errado a la insistencia
La insistencia no se detuvo. El control era casi absoluto por parte de Central, que iba por derecha y llegaba al fondo, lo mismo por izquierda, pero le faltaba calma y tranquilidad en los metros finales. Di María conducía, cuando podía, Cantizano insinuaba de a ratos y a Julián Fernández la cosa le costaba un poco más.
>>Leer más: El uno x uno de Central: Campaz fue el más bicho de todos, ingresó y dio vuelta el partido
Las riendas Central las tenía en la mano, pero le faltaba algo más. A Di María un tiro libre se fue apenas alto y a Copetti un zurdazo encontró la cara de Sigali en el camino. Y Julián Fernández optó por el arco, con la cara externa tras el centro de Cantizano, cuando tenía solo a Di María de cara al gol.
A esa altura el hincha ya advertía esa marcha que le faltaba a un equipo que al menos controlaba bien al rival. Apenas una media vuelta desde afuera de Fernández que contuvo Ledesma fue lo de un limitado y medido Aldosivi que sus falencias se vieron fortalecidas por la liviandad canalla.
De ahí al final del primer tiempo, un Di María demasiado recostado sobre la derecha, un Pizarro que no rompía líneas y con extremos a los que se les fueron apagando las luces.
Un arranque de complemento a contramano para Central
Ese control del partido casi se va al diablo de arranque nomás en esa grosería de Ovando, regalándole el gol a Vombergar. El lungo delantero la tiró arriba de frente al arco. Pero indudablemente Central estaba empecinado en regalarle algo a Aldosivi. Lo hizo Ledesma en esa salida lejana para despejar de cabeza y ponerle la pelota en el pie a Sosa. Zapatazo como venía casi desde la mitad de la cancha. El peor escenario, por eso el estallido del “movete, canalla movete”.
Ya con Campaz en cancha, la igualdad casi llega con una chambonada de Zalazar en contra o con un remate de Pizarro que Acosta tapó contra el palo izquierdo. Pero fue Campaz el encargado de despabilar a ese equipo dormido. De un centro suyo llegó el gol en contra de Zalazar. Y de ahí en más, la asfixia permanente. Copetti se lo erró frente a Acosta, otra vez Acosta se la sacó a Campaz y Di María optó por enganchar cuando lo tenía de derecha. A esa altura Central merecía mejor suerte. Y la encontró.
En ese pase largo de Di María para Campaz nació el segundo. El Bicho la bajó, tiró el centro y Pombo se la devolvió para que simplemente la empujara. Justo él, el de los problemas de la semana previa. El “Bicho, Bicho” bajó contundente desde lo cuatro costados.
Un par de cambios más de Almirón y a transcurrir los minutos restantes como sea para irse victorioso en un partido en el que el triunfo lo era todo. Extendió, al menos desde el resultado, lo bueno que se trajo del Monumental y sembró con buena semilla en la previa de la Copa.