Central, obligado a salir del pozo
El Kily González deberá poner ante Banfield un equipo que empiece a mostrar vetas esperanzadoras para no seguir construyendo sobre escombros. ¿Hará cambios?

Martes 01 de Diciembre de 2020

Central no tocó fondo. Está inmerso en un pozo y preso de la confusión. Apenas tuvo dos veranitos ante Godoy Cruz. El resto es desazón absoluta. El fútbol propone revancha cada fecha. Y viene bien ante semejantes vaivenes. El próximo viernes no será la excepción cuando deba visitar desde las 21.30 a Banfield por la 6ª fecha y última jornada de la zona 3. La escuadra comandada por el Kily González tendrá que mostrar algunas ventas esperanzadoras. Sobre todo para comenzar con otro semblante la participación en la fase complementaria tras quedar sin chances de sacar boleto a la zona campeonato. El entrenador deberá mostrar muñeca y temple para mover algunas piezas endebles de una vez por todas. Sobre todo en defensa, porque el equipo debe evitar seguir construyendo sobre escombros.

   Nunca perdió consistencia porque jamás la tuvo. Central no avanza. Cristian González está haciendo un curso acelerado de entrenador en la élite. Por ahora tiene más bochazos que aprobados. De los refuerzos que trajo solo uno le está dando dividendos. Y era paradójicamente el que menos pagaba en las casas de las posibilidades: Emiliano Vecchio.

   Sin embargo, lo del capitán no sorprende cuando se bucea en la información y se saca a flote que realiza un minucioso plan de rutina para poder estar a la altura de las exigencias. Fernando Torrent era otro que pintaba para destacarse. Pero el lateral derecho se lesionó y quedó excluido durante varios meses.

   El Kily González sabe que Central está en rojo. Y en todos los aspectos. No haber logrado la clasificación a la zona campeonato es un espejo de la realidad que tiene frente a sus narices. Es una formación limitada con algunos actores de reparto que además de no ser de la casa no pueden aportar tampoco desde la experiencia.

   Los canallas siguen gastando crédito. El del Kily en realidad. Porque lo que también se desgasta con las derrotas y pobres puestas en escena es la imagen del entrenador. El mismo que a su vez tiene la responsabilidad y poder de decisión de seguir apostando por algunos jugadores que no vienen rindiendo. O de dejar todo como está y seguir poniendo el cuero hasta ver hasta dónde le da.

   Mientras tanto, el conjunto auriazul sigue aturdido en la rebautizada Copa Diego Armando Maradona. Continúa preso de los desacoples defensivos y la descoordinación colectiva. Es como que involuciona a medida que se consumen los días.

   Pero para no seguir cayendo en la irregularidad, el próximo viernes está obligado a mostrar una versión mejorada. Al menos es la misión del cuerpo técnico y lo que anhelan los centralistas, quienes desde hace varias temporadas vienen lidiando con la mediocridad deportiva.

   Hasta el momento se ve que la estructura que viene edificando el entrenador no es firme. A eso hay que sumarle que está torcida. El DT mete mano en lo inmediato o ajustas piezas, o no podrá evitar ver cómo se derrumba este castillo de arena canalla.

   Ante River el equipo no estuvo al nivel deseado. Mucho menos cuando cayó en el Gigante frente a Banfield. Un Banfield que ahora será local y ya sabe muy bien cómo entrarle a Central para dañarlo. Porque la defensa canalla no contiene. Los volantes, tampoco. El arquero Miño erró feo en los partidos y por eso todo apunta que podría cederle el lugar a Juan Pablo Romero.

   Por lo tanto, resta saber si el entrenador de Arroyito hará cambios de nombres y de esquema para tomar una buena bocanada de aire en el cierre de la zona 3 de la Copa Maradona, donde los auriazules se condenaron solitos a jugar la fase complementaria.

   Sin dudas, hay muchos factores para analizar. Mientras tanto, el Kily González sigue buscando un patrón de identidad y estilo. Aunque eso, por el momento, pasó a un segundo plano. Porque Central no tocó fondo, pero está en un pozo. El DT deberá mover la muñeca para salir rápido. O bien el pronóstico pasará de crítico a caótico con posibles daños internos.