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Central: "No hicimos todo bien porque es el tercer año en la B Nacional", dijo Speciale

Hablar de Central es caer, inexorablemente, en el flaco presente deportivo. Norberto Speciale entiende que esto es así, aunque apunta a otros aspectos para sostener el hoy y fortalecer el...

Viernes 02 de Noviembre de 2012

Hablar de Central es caer, inexorablemente, en el flaco presente deportivo. Norberto Speciale entiende que esto es así, aunque apunta a otros aspectos para sostener el hoy y fortalecer el mañana. "Hicimos muchas cosas buenas en lo institucional, pero la gestión siempre se evalúa por si la pelota entra o no", reconoció el presidente canalla en el mano a mano que mantuvo con Ovación y donde abrió el juego discursivo hacia varios puntos. "Esto es fútbol y los que estamos sentados acá lo sabemos", agregó. La reunión con la oposición, el futuro de Miguel Angel Russo, la salida de Belloso, la convivencia en el seno de la comisión directiva y la presión que ejercen los hinchas sobre el equipo fueron algunos de los temas por los que transitó el mandamás canalla.

"Hace unos días estuvimos reunidos con diversos sectores de la oposición y es bueno seguir encontrando puntos de coincidencia porque lo que prevalece es Rosario Central", sentenció Speciale en relación a las charlas que se iniciaron con el arco opositor, aunque él prefiera llamarlo "arco político", ya que "si Central está por delante no puedo sentir que otro centralista es opositor a mí". Y agregó: "Desde que asumimos nunca perdí el diálogo con alguien que no estuviera dentro del oficialismo, pero ese consenso que había que conseguir afuera, primero había que lograrlo adentro porque no todos pensaban igual en el sentido de seguir esta política. Por eso hicimos una reunión de comisión directiva y hubo gente que debió llegar a este punto. Por ahí debimos haberlo hecho antes, pero nunca es tarde. Arrancamos ahora después de que fuera aprobado por unanimidad en comisión directiva".

—¿Y por qué ahora? ¿Fue por una cuestión de convicción o producto de este momento convulsionado que vive el club?

—Para mí siempre fue una cuestión de convicción. Acá a los seis meses de que habíamos asumido abrimos un link en nuestra web para aquellos que tenían intenciones de participar de alguna reunión con la comisión directiva. De esa forma pasaron más de 600 socios y a todos los escuchamos. Eso no lo hicimos con las agrupaciones como tal pero sí con muchos miembros de las mismas.

—¿De qué se trata ese famoso consenso al que hacen referencia?

—El consenso no significa entregar la agenda del club, sino encontrar políticas para el mediano y largo plazo. Central históricamente se manejó con el día a día y así estamos. Tenemos que buscar puntos de coincidencia para decir que hay que reestructurar las divisiones inferiores, hacer más canchas en Arroyo Seco, trasladar la sede al estadio, construir un gran gimnasio en Granadero Baigorria, optimizar toda la planta de empleados del club. Estas son las cosas que consideramos que hay que hacerlas por consenso. De nada serviría trasladar la sede al estadio si dentro de dos años la gente que venga decide traerla nuevamente al centro o al Cruce Alberdi. Obviamente en esa política de consenso también está el fútbol, que incluya inferiores o bien protocolos de contratación de jugadores.

—Hace algunos días hablaron de pacificar el club. ¿Hay alguna forma de lograrlo que no sea vía resultados?

—Históricamente este club se caracterizó por la soberbia de sus dirigentes y nosotros creemos que la forma es que el oficialismo escuche las distintas propuestas y que a la vez haga la autocrítica correspondiente. Yo no puedo decir que hicimos todo bien si es el tercer año que estamos en la B Nacional. Hicimos muchas cosas buenas en lo institucional, pero la gestión siempre se evalúa por si la pelota entra o no. Esto es fútbol y los que estamos sentados acá lo sabemos. Siempre cito el ejemplo de lo que dijo Trezeguet, a quien cuando le preguntaron en qué cancha más le costó jugar él dijo que fue en la de Central. Que una persona de su trayectoria diga eso habla a las claras de que una de las mejores formas de colaborar es que la presión de los hinchas la sientan los rivales y no nuestros propios jugadores.

—Por el contexto parece algo difícil de cambiar.

—Hoy pasa eso por la ansiedad que todos tenemos. Como hincha digo que no se soporta más seguir en la B Nacional y seguir perdiendo partidos. Si lo digo yo como presidente me imagino lo que pueden pensar aquellos que no están dentro del club. Lo que tenemos que lograr es concientizar a la gente de que este pensamiento de no soportar más y no aguantar más es lo que nos está jugando en contra.

—La conclusión a todo esto es que si la pelota entra a la gente mucho no le importa toda esta política de consenso ni la proyección a futuro.

—Puede ser, más allá de que consideramos que no deja de ser importante la reunión con la oposición. Con lo institucional se va a sacar adelante lo deportivo. Obviamente en una masa de 40 mil personas no se puede aspirar a que todos piensen de la misma manera, pero yo confío mucho en la gente de Central.

—Después de dos años de gobierno, ¿sienten que hay gente que disfruta cuando a Central le va mal?

—Por supuesto que debe haber gente que piense así, pero no los consideramos hinchas de Central. No es el tipo de gente con la que nos estamos reuniendo ahora. No me imagino a ningún centralista de verdad que se ponga contento porque al club o a los dirigentes de turno le va mal. Sobre la base del odio y el resentimiento no se puede construir absolutamente nada.

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