Ovación

Central mostró síntomas de fatiga pronto y Coudet podría definir prioridades

Los goles agónicos de Marcelo Larrondo, que fueron consecuencia y no fortuitos, hablan sin embargo de que la seguidilla empieza a hacer mella; durante un mes jugará cada 3 días.

Sábado 27 de Febrero de 2016

El brillante ciclo de Eduardo Coudet en Central lleva 41 partidos (30 del torneo anterior, 6 de la Copa Argentina, 4 del actual campeonato y 1 de la Libertadores) y 17 los empezó perdiendo. Ninguna rareza, excepto porque sólo 3 efectivamente terminaron en derrota (0-2 con River, 1-2 con Banfield y 0-2 en la final con Boca). Un mérito enorme de este equipo, de saber remontar la adversidad, como ocurrió en las dos últimas presentaciones, aunque también habla de cierto amesetamiento. Los goles agónicos de Marcelo Larrondo, que fueron consecuencia y no fortuitos, hablan sin embargo de que la seguidilla empieza a mostrar signos de fatiga demasiado pronto, más pensando que seguirán los juegos cada 3 días durante un mes.

Por supuesto, no es ni una alarma ni una preocupación exagerada. Central jugó 5 encuentros en 3 semanas, de los cuales sin dudas 3 (el clásico, River y Nacional), y habría que agregar el de Independiente, fueron de máxima adrenalina e implicó un desgaste mayor, pero aparecieron problemas pronto, pensando además que sólo una vez el plantel viajó y a Buenos Aires. La consecuencia fue que el equipo no fue el mismo y que se resintió sobre todo en las seguridades defensivas que brindaba.

Basta hacer un repaso. Marco Ruben apenas fue titular en uno de los partidos, el clásico, y entró un rato con Independiente. Otro titular hoy indiscutible, José Luis Fernández, fue preservado ante el Rojo y dado de baja tras la lesión sufrida ante River. Gustavo Colman, que arrancó el año como para ya ser considerado, debió parar el jueves. Cristian Villagra lo mismo. El pibe Lo Celso juega uno sí y uno no. El superhéroe Larrondo sigue en pie porque es la solución a la ausencia del 9, y sin ellos en cancha quedó claro que a Central le falta punch, como en el primer tiempo ante Nacional. Y Damián Musto también fue preservado. Pablo Becker es un caso aparte. Hasta el momento, sólo Alejandro Donatti, Javier Pinola y Walter Montoya fueron titulares siempre, y a ellos también les llegará la hora del recambio.

La cuestión es que no da lo mismo uno u otro. Así como cuando llegaron Pinola y Larrondo rápidamente se hicieron de la titularidad, ahora Gastón Gil Romero no pudo tomar la posta de Musto (y también se lesionó), Rodrigo Battaglia y Mauro Cetto aún no arrancaron, Esteban Burgos es una incógnita y Germán Herrera sí abrió expectativas, aunque por ahora debe tener a uno de los otros 9 al lado. César Delgado aporta otras cosas y necesita al que termine la jugada, y sólo Sebastián Sosa apareció con aura propia como para no extrañar al otro jugador en su puesto.

Apenas un panorama, para un Central que mostró ante River y Nacional flaquezas que no se vieron hasta entonces, bordeando la derrota. Sus fortalezas, su juego ofensivo con los intérpretes adecuados, su intención de ir al frente lo mantienen como protagonista local e igual expectativa tras el debut copero. Cuando se abren dos frentes, el conductor se ve obligado a elegir y pensar más allá del próximo partido, hasta ahora su premisa máxima Eso pasa cuando se establecen prioridades y quizás a Coudet le llegue pronto la hora de ponerlas en juego. Se verá.

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