Sábado 07 de Enero de 2023
Frente a un partido que le fue en gran parte adverso, este nuevo Central de Miguel Ángel Russo se apoyó una vez más en los chicos del club para sacar la cosa a flote. Es cierto, los jugadores de experiencia no abundan, aunque los hay, pero vale destacar la forma en la que el canalla supo rescatar un empate en una jugada en la que Juan Cruz Cerrudo y Fabricio Oviedo fueron actores principales. Pero es imposible obviar que el equipo mejoró con el ingreso del Pupi Ferreyra y que uno de los más regulares a lo largo de los 90 minutos fue Kevin Ortiz, además capitán.
Ortiz fue el más compenetrado en la primera etapa. Al menos el que le metió algo de enjundia y compromiso cuando la cosa no funcionaba. Nunca se ausentó de partido y con aciertos y errores le metió unas ganas bárbaras. Al menos desde la actitud le hizo honor a la cinta que el DT le puso en su brazo izquierdo, jugando de único 5 delante de la línea de 4.
El técnico auriazul vio que el equipo no funcionaba y por eso mandó a la cancha a Luciano Ferreyra en el inicio del complemento por Francesco Lo Celso, que retornaba tras la lesión. El Pupi tampoco brilló, pero sí aportó cambio de rimo y un poco más de pimienta al traslado. En una contraatacó y dejó solo a Malcorra por izquierda para que echara el centro y Candia no definió.
Cerrudo fue otro de los que mostró cosas interesantes, incluso ya desde el primer tiempo, en el que metió un par de buenos desbordes. Y el gol llegó por una corrida suya por derecha. ¿Quién estaba en el corazón del área? Oviedo, el otro pibe que tuvo un aporte crucial, el 1 a 1.
Central no está para jugar con chicos y la necesidad de los más experimentados está, pero siempre será bueno que los más jóvenes puedan acompañar, como lo hicieron sin dudas en el Sánchez Rumoroso, bancando la parada.