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Central, los goles de Ruben y los pequeños grandes detalles que sostienen este presente

El hincha tiene el derecho a ilusionarse. En la Copa el equipo se reposicionó y en el torneo local está puntero. Gusta, es efectivo e intenso. Pero también hay aspectos humanos que hacen a este presente. 

Jueves 10 de Marzo de 2016

Central disfruta el minuto a minuto de un presente futbolístico que lo encuentra reposicionado en la Copa Libertadores tras su triunfo ante River de Montevideo por 4 a 1, puntero en su zona en el torneo de Transición, mimado por el periodismo por el fútbol que despliega y convertido en el equipo sensación de la temporada.

Sin embargo, hay algunos otros factores que suman y engrandecen este gran momento de Rosario Central. Está la gran mano del Chacho Coudet, no solamente en el aspecto táctico. Pero hay más aspectos para destacar:

La solidaridad:

Central no sólo despliega un juego intenso y ofensivo, sino que a la hora de retroceder para empezar de nuevo, muchas veces es necesario que los que crean y atacan se sacrifiquen para recuperar. Como el Chaqueño Herrera  yendo a los pies de Emilton Pedroso para recuperar.

 

El efecto Central:

Hoy, en este Central, hay jugadores en un nivel superlativo pero hay otras buenas noticias. Casos como los de Gustavo Colman, convertido ayer en figura aunque opacado por la gran actuación de Marco Ruben, no sólo le llevan tranquilidad a Coudet sino al propio jugador, quien gana en confianza y aporta sus cualdiades al equipo.  

 

El efecto contagio:

Franco cervi debió salir del campo de juego para ser atendido por un golpe en la cabeza. El juvenil volante ofensivo quiso seguir jugando y volvió al campo de juego con un enorme vendaje. Fue otro punto alto de rendimiento en el equipo de Coudet. Chuky no se lo quería perder por nada del mundo. El efecto contagio que le dicen.

 

El gesto de reconocimiento:

Para cualquier futbolista, ser parte de un equipo que siempre quiere ser protagonista lo debe potenciar. Y más si la persona que los orienta termina demostrándole su apoyo y su confianza con gestos. No pasa una vez sin que el Chacho abrace, tenga un gesto de afecto o abrace al futbolista que entra o sale del campo de juego. Como el gran abrazo de anoche con el goleador Marco Ruben.

 

El apoyo eterno:

La hinchada canalla siempre está, en las buenas y en las muy malas. Apoya, acompaña, grita, canta, no afloja. Es una parte vital de este proceso, como lo fue siempre. Y el futbolista lo siente, se empapa de ese fervor, se contagia.

 

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