Central lo pensó de una manera y fue cambiando de acuerdo a lo que pedía el partido

Russo dijo que la Copa Libertadores es una competencia distinta a todo y lo representó en algunas de las determinaciones que tomó, antes y durante el partido

Jueves 04 de Abril de 2024

Miguel Angel Russo dijo una y mil veces que la Copa Libertadores es una competencia distinta a todo y lo representó en algunas de las determinaciones que tomó, no sólo antes, sino durante el partido. Porque el DT de Central armó un equipo para tener la pelota y lastimar, pero cuando vio que debía aparecer otra faceta del juego lo hizo: el ingreso de Juan Cruz Komar para armar una línea de cinco en el fondo y defender con unas y dientes un resultado imprescindible, el 1 a 0 con que todo el Gigante se fue festejando por Arroyito.

Mientras el equipo hacía eso, defenderse como podía, del otro lado de la línea, el DT canalla estaba inmutable, demasiado calmo. Pero claro, su parte la había llevado a la práctica cambiándole la fisonomía al equipo. Primero buscó reforzar el anillo central ante el mejor manejo por parte de Peñarol, pero cuando su colega Diego Aguirre hizo lo suyo, Russo le salió al cruce.

Ya estaba en cancha el lungo Barcelos y se intuía que iba a haber muchos pelotazos frontales, por eso la apuesta por Komar, para sumar altura dentro del área, algo que al canalla le vino muy bien en los minutos finales cuando Aguirre mandó a la cancha incluso al zaguero Gianoli.

Lo central era manejarla mejor

Hubo una previa en la que Russo pensó un partido que Central debía jugar a partir de la pelota, por eso la apuesta de Jonatan Gómez desde el arranque para tener así cinco jugadores de buen pie.

Es cierto que la claridad que esperaba tener nunca llegó, pero el gol de Carlos Quintana en el final del primer tiempo hizo que se armara otro tipo de partido y el entrenador canalla fue actuando a conciencia, de acuerdo a ese desarrollo.

Russo lo anticipó y cuando llegó el momento de demostrarlo, al menos en la parte que le compete, dejó en claro que hay un margen de error que en Copa Libertadores debe ser ínfimo. Por eso también esta alegría de un debut soñado, con victoria incluida.