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Central lo dio vuelta, le ganó a Boca y logró un envión decisivo antes del clásico

Central se dio un gran gusto ante Boca y nada menos que a sólo días del partido frente a Newell's. Ganó 2 a 1 el partido por la 11ª fecha del torneo Final, con golers de Niell y Donatti en el segundo tiempo. Gigliotti, en posición adelantada, había abierto el marcador.

Miércoles 02 de Abril de 2014

Central se dio un gran gusto ante Boca y nada menos que a sólo cuatro días del partido frente a Newell's. Ganó 2 a 1 el partido por la 11ª fecha del torneo Final, con golers de Niell y Donatti en el segundo tiempo. Gigliotti, en posición adelantada, había abierto el marcador. El partido fue bastante parejo en líneas general y los canallas lo dieron vuelta con mucho empuje y otra vez una gran actuación de Abreu.

Boca llegó hasta el Gigante con ganas de torear a los canallas y en los primeros minutos esta postura desacomodó un poco a Central. Antes del minuto, Erbes llegó libre por derecha y la quiso colocar contra un palo pero se fue desviado.

Russo pegó un par de gritos y las marcas se apretaron pero esto no cambió la sensación de que la visita hacía pata ancha en el mismísimo Gigante. Por más que un cabezazo de Berra se haya ido cerca y que cuando la pelota buscaba la altura de Abreu había zozobra en el fondo xeneize.

Hasta que a los 13 se desató el infierno tan temido. Boca llegó hastas las barbas del fondo auriazul con asombrosa facilidad: Sánchez Miño apareció tan libre por izquierda que pudo medir y calcular el centro, que llegó hasta la cabeza de Insúa, completamente lanzado al ataque, quien la peinó y casi debajo del arco Gigliotti la tocó al gol. La repetición televisiva mostró que el goleador visitante estaba en offside cuando cabeceó su compañero, pero el juez de línea no lo vio y los defensores canallas ni protestaron.

A remarla pues pero se hizo cuesta arriba, porque Méndez y Encina no estaban precisos, entonces el fútbol canalla llegaba en cuentagotas y el peligro a Orión se le aparecía sólo por la vía cabezazo de Abreu.

Bastante poco por cierto, y encima el equipo de Bianchi no dejaba de mostrar las uñas cada vez que podía, o sea cada vez que el mediocampo canalla se tomaba un respiro.

Hubo un remate de Sánchez Miño bien controlado por Caranta y entró Niell por Acuña lesionado. Pasando la media hora Central empezó a jugar contra el área rival, la zona del campo donde se le mueren las ideas.

Cerca de los 40 un desborde de Niell le dejó el balón picando en la medialuna a Abreu, pero el derechazo del Loco se fue alto. Ahí nomás Abreu quedó mano a mano con Orión y la pinchó al gol, pero el juez Rapallini cobró posición adelantada.

No hubo mucho más y el final de la etapa sobrevino con control de balón por parte de la visita en campo de Central, y en el mismísimo Gigante.

En la segunda parte la cosa arrancó para ilusionar, porque ahí nomás el pibe Aguirre la empalmó de zurda, de aire, tras una excelente habilitación de Méndez en el área xeneize y Orión la manoteó al córner. Central estuvo cerca y fue como un aliciente para tirarle con todo al equipo de Bianchi.

Pero, claro, la manta corta del fútbol desnudó la parte inferior del equipo, y las contras de Boca se sucedieron con continuidad: Gigliotti la mandó bien cerca del palo y Gago reventó el travesaño.

Russo puso toda la carne al asador: salió Encina y entró Medina, se fue Aguirre y entró Becker. Las pelotas llovidas al área coparon el juego, y así el partido se dio vuelta.

En apenas cuatro minutos los canallas pasaron de la preocupación al delirio. Los goles los hicieron Niell y Donatti, pero el Loco fue patrón en el área rival y tuvo que ver en los dos.

En el primero, la bajó y se la dio a Niell, que dominió y definió cruzado ante la salida de Orión. En el segundo la bajó para Nery, que la estrelló contra el palo, y en el rebote volvió a tocar al medio del área para que tras taco de Niell definiera Donatti.

Fue tan costosa la remontada para los canallas que tras conseguirla hubo un respiro, y fue tan duro el cachetazo a las huestes xeneizes que con la desventaja se fueron con todo buscando a Caranta.

Entonces se armó un final de partido de ida y vuelta, emotivo, duro, angustiante por momentos. Se lo perdió Abreu en una contra pero en el medio, Gago, Acosta y compañía se las ingeniaron para provocar soponcios varios en el estadio.

Central se aferró con uñas y dientes a la victoria, y la agarró tan fuerte que se la quedó, con el grito insistente de sus hinchas, que ya olvidaron este cotejo y sólo piensan en el próximo rival.

 

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