Ovación

Central llega a la semana previa al clásico con una buena cantidad de argumentos

El hecho de haber sumado de a tres en el debut es un espaldarazo enorme para las aspiraciones del equipo dirigido por Eduardo Coudet, sumado a los cinco derby que arrastra sin derrotas. 

Domingo 07 de Febrero de 2016

Sorteado de debut, en Central no hay otra cosa que se mire más que el clásico del próximo domingo. Por supuesto teniendo en claro que hay toda una semana por delante, en la que se intentará no sólo no sufrir sobresaltos que tengan que ver con la integridad física de sus jugadores. Más allá de eso, desde ayer en el equipo canalla ya comenzó la previa. Una previa más. Como tantas otras. Una previa en la que vuelve a instalarse de qué manera se llega para intentar lograr una cierta aproximación sobre cómo saldría parado del partido más importante para ambos. Es una frase tan trillada como cierta que los clásicos son partidos aparte y que, casi siempre, no importa cómo llegan. Pero eso no quita que el análisis previo también sirva. En lo que tiene que ver con el equipo de Coudet, el haber sumado de a tres en el debut es un espaldarazo enorme. Lo mismo podría decirse de los cinco derby que arrastra sin derrotas (cuatro triunfos y un empate). Y como eso, varios ítems más. Entonces, ¿cómo llega parado Central al partido contra Newell’s?

Confiado. Puede sonar un tanto conformista y hasta en cierta medida un acto de reduccionismo decir que la victoria contra un limitado Godoy Cruz fue clave. Pero esos tres puntos formatean un tipo de escenario. Si la historia hubiera sido otra el viernes en el Gigante seguramente no se hubiera modificado el semblante del plantel y cuerpo técnico, pero sí hubieran aparecido algunas preguntas a las que encontrarles respuestas en un puñado de días. Por eso, el triunfo en el debut (amén de las limitaciones del rival) cuenta, alivia y también empuja.

Con base. Desde estas páginas ya se habló acerca de las bondades que otorga haber mantenido la base del equipo del año pasado. ¿Desde qué punto es sencillo explicarlo? Si Coudet llama hoy a los once mejores que tiene a mano, les dice que hay que salir a jugar un clásico y esos futbolistas saben de qué manera el técnico pretende que lo afronten y por dónde pasan los grandes lineamientos tácticos. Si para el domingo el Chacho tuviera que poner en cancha a tres o cuatro refuerzos otra sería la historia. Habría un trabajo extra por realizar. Después, dentro de la cancha puede salir cualquier cosa, pero esta base de la que dispone hoy Coudet ya viene de dos contiendas clásicas sobre el lomo con este cuerpo técnico.

Convencido. Del convencimiento de este equipo puede hablarse en la previa de un clásico o de cualquier otro partido. Pero hoy en lo que se piensa es en Newell’s. Y si todos están convencidos e intentan expresarlo de esa forma ante cualquier rival, cómo dejar de lado que en ocasiones como esta esa postura mental y futbolística podría llegar a cambiar. Es que si hay algo de lo que puede hacer gala este equipo es que jugando mal, regular o bien la postura no cambia. Todos saben que la cosa puede salir o no, pero nadie está autorizado para apartarse de la prédica y del convencimiento que baja desde el cuerpo técnico.

Ilusionado. Esto tiene que ver no sólo con lo que se juega en sí el domingo, sino con el envión que puede meter un resultado positivo. La ilusión de ganar es obvia, casi de manual. Ahora, sabiendo que se sumó de a tres en la primera fecha, lo que buscará es un espaldarazo más desde lo anímico. Suele suceder que el después de un triunfo en un clásico se presente traicionero, pero eso forma parte de otra historia. Más allá de los deseos y presiones lógicas, un buen resultado servirá para erguir aún más la figura y encarar la seguidilla de partidos que se vienen, ya con Libertadores incluida.

Avalado. Si de antecedentes se trata, Central llega en una situación inmejorable. Nadie escapa a la idea de que cada clásico es una historia en sí misma, pero suelen aparecer ciertos condicionantes que pueden jugar a favor o en contra. Desde el retorno de Central a la máxima categoría bebió siempre las mieles del triunfo, a excepción del último derby, que terminó sin goles. Desde esa arista es innegable que la mochila puede pesar más de un lado que del otro. Esto también hace a la ilusión y al optimismo, pero desandar la previa y entrar a la cancha sabiendo que los clásicos de los últimos casi tres años es claramente favorable significa un plus, del cual también es posible intentar sacar provecho.

La atención estará en Villagra

Varios días tendrá por delante el cuerpo técnico canalla para armar el equipo y sin dudas a lo que más atención le prestarán a partir de mañana (hoy el grupo tiene libre) es a la evolución de Cristian Villagra. Es que el defensor no sólo no pudo completar el partido ante Godoy Cruz, sino que después del mismo lo llevaron a un sanatorio para realizarle una placa con el fin de descartar una lesión ósea en el peroné. El resultado fue el esperado y de ahora en más sólo resta que el dolor vaya mermando para que pueda llegar en condiciones. Marco Ruben (ausente en el debut) sí es un hecho que estará.

   En la práctica matutina de ayer Villagra realizó trabajos regenerativos al igual que el resto de los que jugaron y todavía sentía algo de dolor. Más allá de eso, el hecho de haber descartado una lesión importante trajo algo de tranquilidad. Al Kity le quedan ocho días por delante y hay optimismo. “En condiciones normales no tendría problemas”, confiaron ayer desde el cuerpo técnico”. El golpe fue en el primer tiempo y en el descanso se barajó la posibilidad de que saliera, pero el jugador quiso seguir en cancha, aunque aguantó sólo tres minutos más.

   Mientras, Ruben realizó trabajos en el gimnasio con uno de los kinesiólogos a raíz de la inflamación en el tendón de Aquiles derecho. Estiman que ya el lunes o martes se integrará al grupo y que el clásico, según confiaron, “no se lo pierde”.

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