Central, la mueca final y la mesa dispuesta
Central lamentó el 2-2 de Táchira al final pero el balance es bueno. Sin el ritmo del rival y con ausencias clave, tiene para definir en Arroyito el pase.

Viernes 16 de Julio de 2021

Allá lejos y hace tiempo quedó el sprint de Central del primer semestre, que casi lo lleva a instancias finales de la Copa de la Liga y que lo clasificó a los octavos de final de la Copa Sudamericana. El lógico receso y la disputa de la Copa América que atrapó como nunca a los argentinos le pusieron un enorme paréntesis a ese envión y por lo tanto los interrogantes estaban planteados. ¿Cómo volvería el equipo del Kily al ruedo? ¿Mantendría el nivel al menos, ante un rival de menores recursos futbolísticos pero que nunca paró de competir? ¿Y cómo asimilaría encima dos ausencias de mucho peso como las del arquero Jorge Broun y el capitán Emiliano Vecchio? Los 90 minutos en la lejana San Cristóbal entregaron las respuestas. Y aunque no fueron todas satisfactorias, como tampoco la victoria que se le escurrió de los dedos en el último instante, el empate sí dejó la sensación que tiene todo servido para definir la clasificación a los cuartos de final en casa. Es que aún con dos chances de empate, 0-0 y 1-1, lo logrará por el valor doble del gol de visitante.

Por supuesto, esa sensación sería más contundente si el golazo de Alan Marinelli a los 88’ hubiera significado el triunfo canalla. Pero se insiste, el empate, y en dos goles, también debe tomarse como un bien preciado. Central es más que el voluntarioso Táchira, que seguramente bajará su rendimiento como cada vez que juega de visitante, aunque por supuesto el Kily González deberá tomar nota de las respuestas a esos interrogantes planteados. Todas ellas hablaron de debilidades que deberá ajustar para no ser sorprendido.

Es que claramente Táchira aprovechó seguir jugando mientras Central estuvo en receso. Eso se notó sobre todo en el complemento, donde hasta que el Kily metió cambios un tanto tardíos, su equipo no había vuelto a llegar. Por eso el nivel futbolístico bajó en relación al que traía, fue intermitente y ni hablar que perdió también con la ausencia de Vecchio en la generación, además de la tenencia. También con la de Broun en el arco. Más allá de que el pibe Romero tapó pelotas fantásticas, falló en la salida del primer empate y en general lejos de su geografía. En ambos casos, se pagó costo. Eso fue indisimulable y es de esperar que no se agreguen nuevos con las molestias físicas de Emmanuel Ojeda (¿y de Gastón Avila también?).

Deportivo Táchira vs. Rosario Central [2-2] | RESUMEN | Octavos de Final | CONMEBOL Sudamericana

Luciano Ferreyra marcó su primer gol en primera y con en Central, en 24 partidos. El último: marzo de 2020 en reserva, con Kily de DT.

Pero Táchira, que ganó mucho de arriba y será otro detalle a tener en cuenta, mostró gran liviandad y cuando Central tuvo resto le quitó la pelota, lastimándolo también. En ese primer tiempo de equivalencias de tenencia y llegadas, y en ese final cuando el Kily removió, el Pupi Ferreyra volvió a encontrar socios, y entre Marinelli y Martínez Dupuy rápidamente desnudaron la endeblez rival.

Esos datos, además de un 2-2 que debe al fin ser bien mirado cuando se digieran los lamentos por el último cabezazo de Táchira (que en Libertadores ganó todos sus puntos de local), entregan señales esperanzadoras para la revancha. Claro, no deberá dejar nunca que el rival se agrande y hacer lo que más le convenga, más si recupera a Vecchio y Broun.

La mueca final fue innegable, como la perspectiva que le quedó a Central para seguir enhebrando el sueño de la copa. Para el próximo paso, el pase a cuartos, la mesa quedó dispuesta.

El jueves. La revancha entre Central y Deportivo Táchira será el jueves próximo a las 21.30 y casi seguro que en el Gigante de Arroyito, ya que el plantel venezolano usará la misma empresa aérea que transportó al canalla a San Cristóbal.