Miércoles 10 de Enero de 2024
La mamá, Jésica Ramadori, caminaba con sus dos hijos (Gino y Mateo Peretti, mellizos de 9 años) por el frente del hotel Cottage donde está hospedado Central. Aguardaban impacientes la llegada del plantel del turno vespertino y se quedaron hasta que divisaron el micro (fueron advertidos por los enviados de La Capital). Fue el momento en que la emoción pudo más. Jésica de inmediato se puso la camiseta para las fotos y los videos.
Fue el momento en que los jugadores se prestaron sin reparos. Luca Martínez Dupuy fue el primero y de inmediato Jorge Broun. “Mirá, ahí está Fatura”, le gritó Jésica a unos de sus hijos, que tenía guantes de arquero puestos. “Millón de gracias Fatu por todo lo que hiciste”, le dijo la mamá, totalmente emocionada.
Y así con todos a los que “pudieron agarrar”, que fueron varios, como Facundo Mallo, Ignacio Malcorra y Francis Mac Allister. Mientras Jésica no paraba de sacar fotos, bajó del micro Damián Martínez y la mamá no aguantó: “Vení Gitano, sumate a la foto”, le dijo. Y el lateral lo hizo.
Mientras eso sucedía Carlos Quintana caminaba hacia el interior del hotel y uno de los chicos dijo “mirá mami, Pinola”. ¡“Ma qué Pinola este es Quintana, es mejor que Pinola!”, retrucó Jésica, provocando la sonrisa de varios.
Y como no podía ser de otra forma Russo también se detuvo y antes de las fotos hubo un gran abrazo con el DT campeón y un “gracias” que se escuchó unas cuantas veces.
Jésica y sus hijos están próximos a viajar de vacaciones al exterior y por eso lamenta no poder estar en ninguno de los tres partidos que Central disputará en la ciudad Montevideo donde vive desde 2008 y a la que llegó proveniente de su Sunchales natal. “Decí que ya tengo todo armado porque si las vacaciones hubiesen sido por acá nomás nos quedábamos”, bromeó, la mamá, quien contó que se hizo hincha de Central fanática en 1995, después de aquella definición infartante ante Atlético Mineiro por la Copa Conmebol que siguió por radio.
“Tenía en mente ir a la final con Platense, pero no tuve quién me acompañe a un viaje tan largo, pero ya vamos a ir al Gigante para que los chicos lo conozcan. La única vez que los llevé los tenía en la panza”, contó, temblando todavía, tratando de escribir su nombre en el WhatsApp para que el enviado de La Capital le enviara las fotos y los videos que había logrado desde otra perspectiva.
Y con el saludo y las fotos de muchos jugadores y de Russo, Jésica se fue a casa, acompañado de sus hijos. Todos felices.