Viernes 09 de Septiembre de 2022
Si algo caracterizó hasta aquí a este Central de Tevez es que en medio de sus limitaciones al menos demuestra algo de ganas, de rebeldía. Pero esta vez, en La Paternal ante Argentinos, ni siquiera pudo sacar eso como chapa. Porque el ímpetu y el carácter quedó reducido a unos pocos minutos y en distintos pasajes del encuentro. Y lo esporádico hizo que el ritmo nunca fuera un buen aliado. Claro, si el juego lo hubiera acompañado esas ganas quizá hubieran quedado reducidas a un segundo plano. Desde el funcionamiento también la cuenta quedó en rojo.
Si la apuesta de Central va a quedar reducida a algunos pocos minutos de lucidez, el futuro habrá que mirarlo con algo más de preocupación. Porque lo que mostró el canalla en La Paternal fueron tan solo unos diez minutos de empuje y algo de claridad. Pero resultó poco para lo que el partido requería. Porque el momento exigía jugar un partido con decisión de principio a fin y nada de eso sucedió. ¿Cómo explicarlo? En el primer tiempo tuvo sólo esa de Buonanotte, segundo después del primer gol de Argentinos, y en el complemento dos: otra de Buonanotte debajo del arco y el fenomenal remate desde afuera del área de Kevin Ortiz que fue el del gol.
Si en Central todo va a quedar reducido a algún que otro arresto individual o a una postura colectiva que dure un puñadito de minutos, Tevez se irá sin hablar como lo hizo anoche y cada vez con mayor asiduidad.
De esta forma a Central no le alcanza y en el Diego Armando Maradona quedó demostrado. A este equipo de Tevez el fútbol no le sobra ni nunca le sobró, pero hubo ocasiones en las que la vergüenza lo empujó y lo hizo ir al menos con el orgullo en los puños. Pero lo dicho, si cuando el fútbol no aparece, el ímpetu no sale al rescate la cuesta se hará cada vez más empinada.
Y, se sabe, en este equipo todo lo bueno que se hace suele aparecer de la mano de Buonanotte, quien después de la novela de su pase frustrado a la Premier League no pudo volver a marcar la diferencia. En este partido tuvo dos muy claras y falló, lo que parece una muestra de la escasez de luces que suele atentar contra el equipo que aún ganando muestra que lo hace con lo justo.
Central no está para olvidarse de jugar y menos aún para despojarse de la rebeldía. Porque es poco lo que tiene y todo eso que le resulta indispensable no puede desecharlo.