Viernes 31 de Marzo de 2023
Central-Gimnasia. A las 19. Gigante de Arroyito. ¿Un partido más de la Liga Profesional? Sí. O quizá no, depende de cómo se analice. Sí está claro que el canalla debe estar presente de cuerpo y mente en los 90 minutos de esta tarde, porque superar al lobo le permitirá mantenerse en el lote de arriba, pero también lograr un impulso anímico vital de cara a lo que se viene: el clásico. Por eso la necesidad de ponerle el cuerpo a la situación, de lograr que el fútbol fluya como sucedió ante Huracán (sobre todo en el primer tiempo), pero para que eso suceda la mente de los futbolistas deberá estar en sintonía. Esto es, que Gimnasia sea lo excluyente y que el futuro inmediato no oficie como elemento de distracción.
En esto de que “todo tiene que ver con todo” es imposible disociar el partido de esta tarde-noche con lo que vendrá dentro de unos pocos días. Es fácil de explicar: si Central se sale con la suya y vuelve a sumar de a tres se pondrá a tiro de la punta e independientemente de lo que ocurra al toque con River (a las 21.30 recibe a Unión) encarará la semana de trabajo previa al clásico envuelto en un estado de relajación absoluta, lo que no es poco, gozando de una situación que nunca vivió en este torneo: meter dos victorias seguidas.
El antecedente inmediato es un incentivo. Porque el triunfo ante Huracán significó no sólo la primera victoria como visitante, sino que fue en el marco de una de las mejores producciones futbolísticas del equipo, otro detalle no menor. Mantener esa línea será fundamental para este equipo de Russo, al que siempre le costó encontrar sustento en el juego, incluso en los partidos en los halló amparo en el resultado.
Pero lo de hoy será una historia aparte, con particularidades lógicas por el contexto. Independientemente de la decisión que tome Russo respecto a la formación del equipo (si mantiene la línea de tres en el fondo o cambia), el canalla jugará varios partidos en uno. El de Gimnasia, el de la obligación de no desviar el foco de atención, pero también el de la previa al clásico. Un desafío crucial en el que el cuerpo y la mente jugarán un rol trascendental.