Central vuelve al Gigante al toque de la decepción del Monumental, con la mesa servida para clasificar a 8º de la Copa Libertadores ante Universidad Central
06:10 hs - Martes 19 de Mayo de 2026
Central llega a la cita de esta noche con una gran tristeza. No hay forma de decir lo contrario. Pero Ángel Di María habló apenas se consumó la decepción en el Monumental, asumió el momento, direccionó lo por venir y rápidamente buscó enfocarse en lo que sigue, que es muy importante: asegurar la clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores antes que llegue el parate del Mundial. Y puede hacerlo enseguida, este martes mismo, si solo no pierde ante el rival venezolano del grupo, Universidad Central. Están dadas todas las condiciones.
Mientras los denominados grandes del fútbol argentino a los que enfrentó en los playoffs, todos sin excepción lloraron lágrimas de cocodrilo antes o después de los partidos, Central aceptó la derrota con River del sábado sin chistar, pese a que hubo polémicas que podía haber discutido.
Nada de eso, Di María felicitó a todos sus compañeros, se preocupó por afirmar a Jorge Almirón y dio vuelta la página. Hasta fue correctísimo para responder sobre los insultos que recibió. Todo eso, con las pulsaciones a mil, seguramente.
Por eso valió la palabra del capitán, que por otra parte fue la única posterior a la noche del Monumental. Porque en el fútbol lo mejor es tener revancha rápido y será ya, desde las 19 en el Gigante ante Universidad Central de Venezuela.
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La obligación ante Universidad Central
Y Central tiene la obligación de enderezarse rápido porque, aunque todo el mundo da por hecho que la clasificación será un mero trámite, hay que plasmarlo en la cancha. Ante un rival sin quilates ni historia en la Copa, aunque en el campeonato de su país está jugando los grupos semifinales del Apertura, uno de los cuales encabeza y jugó (empató 0 a 0 de visitante con Deportivo Guaira) el viernes. Pero se sabe que esto es fútbol y no se pueden no prever los imprevistos.
Preverlo, en este caso, significa no ningunear que Universidad Central depende de sí mismo por ejemplo para pasar a octavos de final. Que si gana los dos partidos lo conseguirá. Entonces, Central debe encararlo con prepotencia, por más que venga de un desgaste físico importante y un golpe anímico para nada menor. No debe darle ni el más mínimo resquicio a esa posibilidad vinotinta.
Porque a Central le alcanza con empatar este martes para lograr el objetivo, pero no debería aferrarse a eso, a menos que las circunstancias del partido así lo indiquen. Este equipo de Almirón es infinitamente más que el venezolano y lo demostró en Caracas. Debe repetir en Arroyito y para ello debe dar vuelta la página rápido del Apertura y hacer lo que solo hizo en el Monumental con el marcador adverso.
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No llega bien en varios aspectos
Es cierto que Central no parece llegar de la mejor manera, física sobre todo. Que tiene a Jaminton Campaz, sobre todo, y Julián Fernández, recuperados sobre el filo. Es más, seguramente si hubiera sido otro el partido del Monumental ni hubieran viajado. Que el mismo Di María, que ya parece haber superado sus problemas, sin embargo le viene pasando factura el trajín. Que se lo ve llegar cansado a los finales que aguanta.
Pero el nivel de Central respecto a su rival copero es superior, de eso no hay margen para la discusión. Aún si no está al ciento por ciento. Por eso, debe definir hoy mismo la clasificación y hasta, dependiendo del resultado de Independiente del Valle vs. Libertad desde las 23, asegurar el primer puesto.
Así podría ir a Ecuador la semana siguiente con un alternativo donde muchos jugadores puedan probarse en partidos importantes.
Paso a paso. Lo primero es clasificar. Están dadas las condiciones para hacerlo ya. Central necesita ese mimo ahora que lo invadió la decepción. Nada mejor que transformarla inmediatamente en una nueva ilusión.