En las 8 fechas disputadas, el equipo de Holan tuvo una eficacia siempre superior al 70%. Una marca difícil de sostener, pero que ya le dio una base importante
Viernes 07 de Marzo de 2025
Consumada la primera mitad de la fase de grupos del torneo Apertura, la performance de Central es decididamente buena, porque el equipo de Ariel Holan es uno de los tres punteros que tiene el grupo B (los otros dos son Independiente y San Lorenzo, el Rojo arriba del Canalla y el Ciclón por debajo), lo que lo pone en una situación de privilegio en relación a la gran mayoría de los equipos que buscan la clasificación a octavos de final. Y lo primero que debe resaltarse en esta producción del equipo es el alto grado de eficacia que supo mantener a lo largo de las primeras ocho jornadas, en las cuales nunca estuvo por debajo del 70 por ciento. Un dato: siempre fue puntero en su grupo.
Se sabe que, para alcanzar cosas importantes en el fútbol, la regularidad suele ser uno de los mejores aliados y para este Central de Holan ese ítem viene siendo una grata compañía. Es que Central recién perdió el invicto en la octava fecha, en la mitad justa de la fase de grupos, lo que es todo un logro, aunque más relevante todavía tiene que ver con los buenos resultados que había logrado anteriormente.
Porque bien pudo haber pasado de mantener el invicto con algún que otro triunfo y muchos empates, pero no fue el caso de Central, que de esos siete partidos anteriores había ganado cinco y empatado los dos restantes.
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Central, en un buen lugar
Y fueron esos muy buenos números los que llevaron al equipo a estar siempre aferrado a un porcentaje alto de eficacia y, por consiguiente, anclado en los puestos de vanguardia. Y seguramente una cosa haya llevado a la otra. Es decir, en medio de los buenos resultados siempre hubo más calma que impaciencia, lo que hizo que el equipo pudiera afrontar los distintos compromisos sin la urgencia de tener que tapar una derrota, en medio de un aura que empujaba hacia adelante.
En definitiva, esta primera mitad de torneo con una eficacia siempre superior al 70 por ciento es lo que pone hoy al Canalla en una situación casi de privilegio, sabiendo que con unos pocos puntos más podrá hacerse un lugar en las instancias finales. Dependerá de lo que pueda cosechar hasta el final para ver si logra ser uno de los primeros o, contrariamente, quedar en la parte baja de los clasificados, pero es un hecho que tiene un trayecto mucho más corto por recorrer que casi todos.
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Se recuerda que en los cruces de octavos de final, cuartos de final y semifinal, la definición será en cancha del equipo mejor ubicado, gozando de la ventaja de la localía. Sólo la final será en cancha neutral.
El sostén del canalla
Por supuesto aquellos triunfos en los dos primeros partidos del torneo le dieron al equipo un espaldarazo enorme y un gran sostén desde los números, por eso tras el empate contra San Martín de San Juan esa efectividad del 100 por ciento cayó al 77,7. Números que subieron considerablemente (al 83,3) otra vez al final de la cuarta fecha por la victoria en el Gigante contra Atlético Tucumán.
Después, el empate contra Deportivo Riestra (73,3), el enorme triunfo en el clásico ante Newell’s (77,7) y la victoria inmediatamente posterior frente a Sarmiento), en el Gigante. De ese partido el Canalla salió con un 80,9 por ciento de eficacia, que fue con el que viajó a La Bombonera. Por obvias razones, después de la primera derrota en el torneo, el porcentaje cayó notoriamente, pero no alcanzó a perforar la barrera del 70 por ciento.
Mantenerse por esa vía sería lo ideal para Central, pero se sabe lo difícil que va a ser lo que viene, no sólo por el desgaste, sino porque al Canalla se le vienen rivales de fuste, entre ellos Independiente, San Lorenzo y River. Sería extraño que pueda transitar toda la fase de grupo en estos niveles, pero sí hay algo que ya tiene atesorado el equipo y que le servirá a futuro.
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Aquel arranque de Russo en 2023
Por citar un simple ejemplo, de un arranque de temporada también bueno, aquel equipo de Miguel Angel Russo, en la Liga Profesional 2023, en las primeros ocho fechas sólo después de dos partidos (el primero ante Argentinos Juniors y el tercero frente a Arsenal) estuvo por arriba del 70 por ciento. En el resto se mantuvo por debajo, aunque nunca cayó más allá del 50 por ciento, lo que en aquel momento fue reconocido como un gran inicio de temporada.
Lo que consiguió Central hasta aquí fue una bocanada de aire importante de cara a la segunda mitad de un torneo en la que el objetivo será el de siempre: la clasificación a octavos de final. Es largo el camino que le queda por recorrer y de hecho todavía no tiene nada asegurado, pero sí está claro que la siembra que hizo lo debiera conducir a una buena cosecha.