Ovación

Central gana, sube para arriesgar y a veces sufre en los segundos tiempos

Las claves de la campaña del equipo auriazul son el funcionamiento y la determinación para buscar el partido, pero el equipo pierde intensidad en los segundos tiempos. 

Miércoles 15 de Julio de 2015

Los triunfos suelen ser como una especie de somnífero para los hinchas. A ellos sólo les importa ganar. Y está bien ese sentir pasional. En este caso, para los fieles de Central, el hecho de trepar posiciones, estar tan cerquita del puntero Boca y saber que a la vuelta de la esquina está el clásico con los antecedentes inmediatos que tiene, hace que todo sea como un combo encantador. No obstante, Eduardo Coudet y sus muchachos pugnan por seguir corrigiendo aspectos que hacen al funcionamiento. Es que tienen claro que no logran mantener en los complementos esa intensidad asfixiante que tanto los caracteriza y que les otorga muchos dividendos. Por supuesto que no es tarea sencilla, pero en las últimas funciones se observó una merma considerable en el complemento, que si bien aún no sucedió, puede atentar en cualquier instante contra la naturaleza de su juego y esmerilar la ilusión.

   Central está muy bien en la tabla de posiciones producto del juego y la contundencia. Sabe que la lucha es mucha. Y que en la recta final nadie regalará nada. Por eso la obsesión del Chacho por optimizar. Buscando una ubicación de mayor confort sin necesidad de mirar de reojo cómo salen los demás para ver si puede terminar subiendo algún escalón al final de cada fecha. Está muy bien. Más aún si se tiene en cuenta que todo es nuevo en esta temporada para los de Arroyito, en lo que hace al cuerpo técnico, varios jugadores y dirigencia.

   Es más que obvio que los canallas son uno de los mejores del campeonato. Incluso sería el más destacado si se traza un parangón con lo que invirtió en relación a otros equipos que pugnan en la parte superior de la tabla. Nadie lo pone en tela juicio. Pero lo que está en el tintero de los conceptos a mejorar es la merma que exhibe en los segundos tiempos. Y es algo de lo que se tomó debida nota.

   Ante River la terminó sacando barata en San Juan cuando abrochó el pasaje a octavos de final de la Copa Argentina. Hizo la diferencia cuando pudo y luego se bancó los embates. Le salió bien porque pasó de ronda dejando nada menos que al millonario, con todo lo que eso implica. Y si se traslada la memoria a algunos pasajes antes de que sea el receso por la Copa América, también hubo instantes donde no la pasó bien en varios partidos.

   Y anteayer, en Mar del Plata, arrancó a fondo porque antes del primer cuarto de hora ya estaba 2 a 0. Nadie se acordaba en ese momento de que el plantel había llegado a media mañana porque no había podido volar la noche anterior debido al mal tiempo. No había excusas para nada. El triunfo lo puede y tapa todo. Las sonrisas florecen hasta el desierto sin agua.

   No obstante, frente a Aldosivi volvió a desinflarse en el complemento. El Chacho no lo puso como excusa, pero le tiró parte de la responsabilidad al pésimo estado del campo, que estaba realmente mal. Pero también afirmó y admitió públicamente que deben mejorar desde ese punto de vista, más allá de que luego la camufló declarando con su simpatía, que “mientras la pelota entre y se gane, repetiría la fórmula”.

   En el fútbol nadie tiene la verdad. Es el arte de lo imprevisto, está claro. Pero es un deporte que exige máxima concentración y cuidado de hasta el último detalle. Coudet lo sabe. No come vidrio puertas adentro. Es meticuloso. Aunque debe buscar la fórmula para que su equipo no se desinfle tanto en el complemento. Porque cuando la merma física aparece, deberá buscar tácticamente la manera de remediarlo.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario