Central fue a contramano del fútbol y Banfield lo goléo 3 a 0
Central volvió a regalar el inicio con un dibujo preparado para defender, encima falló un penal, Banfield lo goleó y encendió las alarmas.

Lunes 28 de Agosto de 2023

Otra excursión fallida de Central que de visitante no da en la tecla, pero que ya demostró que el problema no es sólo cuando sale de Arroyito. Hoy están a la vista las enormes deficiencias de un equipo que, con todas sus falencias a cuestas, tenía la chance de terminar la fecha entre los cuatro primeros de la zona y quinto en la general, a nada de la zona de Copa Libertadores. Pero claro, para lograr eso debía cumplir con algo fundamental: ganar. Así, la aciaga noche en Banfield no dejó sólo una derrota más, sino la sensación de que el equipo entró en un proceso de dudas absolutas, en el que no parece encontrar respuestas.

Para un equipo al que todo le cuesta el doble jugando como visitante no puede permitirse regalar tanto espacio, terreno y protagonismo como lo hizo Central en ese inicio de partido en el que Banfield se movió por donde quiso y de la forma que quiso, sorteando un mediocampo canalla ausente, sin escasa contención y casi nada de juego. Fue así como el taladro se hizo dueño del juego, sin generar tanto peligro, pero siempre con las riendas en las manos.

En medio de esa poca presencia canalla a Banfield le alcanzaba con un mínimo de actitud. Encima, en la primera que cayó con cierto peligro al área fue gol. Tiro libre de Alemán y Sosa Sánchez se metió entre Ortiz y Mallo para cambiarle la trayectoria al balón y desairar a Fatura Broun.

Hasta ahí y durante un tiempo después Central fue un equipo apático y sin ideas, en el que Malcorra estaba ausente, Campaz contrariado y Bianchi esperando que le llegara algo. En medio de ese trámite aún favorable para el taladro llegó el pase de Campaz para Ciccioli, el centro a la carrera y la arremetida de Bianchi, a quien le pisaron el tobillo. Espinoza fue llamado por el VAR y cobró penal, pero el destino tenía otro golpe para el canalla. Remate suave de Quintana para que Cambeses se luciera. Todo estaba como antes: abajo en el marcador y encima con un golpe anímico importante.

Igual, de allí hasta el final Central al menos emparejó el trámite, pero sin generar demasiado, apenas esa corrida de Bianchi que terminó con la falta de Quirós a centímetros del área. Y para suerte del canalla, Alvarez le pegó al bulto y Broun estaba bien parado en el cierre de un primer tiempo en que ya se intuía que algo debía cambiar, al menos desde los nombres.

Y fue así. Adentro Toledo y Giaccone para jugar con el esquema habitual, algo que le dio un mínimo más de presencia, pero no la suficiente como poder revertir la historia. Cómo habrá sido que antes de ponerse cerca del empate llegó esa mala salida de Toledo que terminó con el centro de Alemán y el cabezazo defectuoso de Bisanz. No fue esa pero sí la siguiente, con Juan Pablo Alvarez como protagonista, entrando como quiso y eligiendo dónde definir.

Olor a sentencia desde Banfield a la China. Porque las buenas intenciones que mostró el canalla terminaban en la intrascendencia absoluta, ya con Dupuy y Bogado en cancha. Pero había tiempo para algo más, algo que doliera por supuesto. Fue la corrida de Insúa, el centro atrás para el recién ingresado Soraire y el zapatazo al ángulo. Final de las ambiciones para un Central que sólo atinó a transcurrir los minutos finales mostrando algo de amor propio, pero nada de fútbol.

El momento de Central ya no parece casualidad, sino que es la consecuencia del mal andar de un equipo que no encuentra respuestas futbolísticas que fortalezcan las anímicas o viceversa. Porque era terminar entre los cuatro primeros, a tiro de Libertadores y terminó lejos de los de arriba y ya pendiendo de un hilo para la Sudamericana. Una noche verdaderamente a contramano.