En la Copa Libertadores, la localía suele ser clave y el Canalla inicia su participación justo en casa. Mensaje fuerte desde el club: "La jugamos todos juntos"
06:00 hs - Miércoles 08 de Abril de 2026
Central está a horas de comenzar a escribir un nuevo capítulo en la Copa Libertadores, en el que será el mayor desafío del equipo de Arroyito para este 2026, y lo hará en el Gigante de Arroyito, donde se verá en la obligación de hacer pesar la localía. Porque ese, se sabe, suele ser uno de los puntales del protagonismo.
El debut será contra Independiente del Valle, a priori, el rival más complejo del grupo, al menos el de mejor ranking Conmebol y con mucho rodaje internacional en los últimos años. Lo del equipo ecuatoriano será una primera prueba de fuego para este Central de Jorge Almirón.
Son infinitas las especulaciones que se pueden hacer en la previa, aun sin tener el conocimiento suficiente como para saber cuál es el presente futbolístico de cada uno de los rivales (los otros del que comparten el Grupo H son Libertad de Paraguay y Universidad Central de Venezuela), pero hay la sensación de que una localía fuerte siempre está. En cualquier competencia que toque afrontar y mucho más en un certamen tan complejo como lo es la Copa Libertadores.
Aquella Copa Libertadores 2024 como ejemplo
La última participación de Central en la Copa Libertadores sirve como ejemplo, con lo que fue aquel andar del equipo de Miguel Ángel Russo en la edición 2024.
>>Leer más: Almirón probó un equipo de cara al debut copero de Central, con algunos regresos importantes
Ese ejemplo se trae a cuento porque aquel equipo falló en un partido clave, en su estadio, lo que motivó que tuviera que ir a buscar la clasificación a Uruguay (frente a Peñarol) porque los puntos obtenidos lo habían puesto en una encrucijada de cara a los octavos de final.
Ese partido en el que el Canalla no estuvo a la altura fue, también, frente al equipo más poderoso del grupo: Atlético Mineiro. Es decir, el Canalla no pudo sumar la totalidad de los puntos en su estadio y, como consecuencia, todo quedó reducido a lo que pudiera hacer de visitante.
Es fútbol
No hay una regla matemática en esto, porque es justamente fútbol. Puede pasar que un equipo no sea tan efectivo de local y que se transforme en una tromba como visitante, pero es algo más cercano a una excepción a la regla que a un comportamiento normal.
Hace algunos días, desde el club aparecieron algunos posteos en redes sociales con el lema “A la Copa la volvemos a jugar todos juntos”. La referencia primordial era a la convivencia de Ángel Di María y Marco Ruben nuevamente en una Copa Libertadores, tal como sucedió allá por 2006, pero hay algo más en ese mensaje.
>>Leer más: De un objetivo a otro: Central despejó un camino y ahora pone toda la atención en otra ruta
El pedido de los jugadores canallas
Porque en otros de los videos aparecieron varios protagonistas hablando del “respeto”, del “no a la discriminación” (algunos de los postulados de la Conmebol), pero también en lo que tiene que ver con lo relacionado al comportamiento del hincha en las tribunas. “Usar pirotecnia, tirar objetos e invadir el campo es jugar en contra”, fue la frase de Enzo Copetti. “La violencia no es pasión”, dio Jaminton Campaz. “Porque no es sólo una falta, hay consecuencias”, dijo Carlos Quintana. “Te pueden suspender”, agregó Franco Ibarra. Y Alejo Veliz: “Te podés quedar sin ir a la cancha y te necesitamos con nosotros”. “Cuidá tu lugar en la cancha, cuidemos nuestra localía”, añadió Agustín Sández.
Un video instructivo, de concientización, pero que refleja que nadie pretende que suceda aquello que le tocó vivir al equipo de Russo hace algunos años en aquel partido en el que el Canalla debió jugar sin público en las tribunas. Fue justamente el que perdió contra Atlético Mineiro.
>>Leer más: Jaminton Campaz volvió entonado de la selección y solo no fue la figura por los goles de Alejo Veliz
Es que de eso se trata la Copa Libertadores, de no dejar ni el más mínimo detalle librado al azar, sobre todo en partidos en los que el equipo juega en condición de local. Después, por supuesto, es el equipo el que debe estar a la altura desde lo futbolístico.
El arrastre que trae de local
Hasta aquí, el único parámetro que tiene Central respecto a la localía en este 2026 son los seis partidos que disputó en Arroyito, de los cuales logró el 55 por ciento de los puntos (tres triunfos, un empate y dos derrotas).
El Canalla viene de dos victorias consecutivas en su estadio, frente a Banfield primero y Atlético Tucumán después. Un buen antecedente y un envión anímico importante, pero está claro que lo que se vendrá a partir de este jueves es otra cosa, con mayores obligaciones y posiblemente ante otro tipo de rivales.
Central ya calienta motores para su mayor desafío deportivo del año, en el que arrancará como local y buscará la aceleración máxima ya en la partida.