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Central enfrenta en Floresta el primero de los dos desafíos para conservar la categoría

La espera a veces es más cruel que el hecho por el cual se espera. Por eso, nada mejor que llegue la hora de la verdad para Rosario Central. Ante el hecho inevitable de tener que revalidar...

Miércoles 19 de Mayo de 2010

La espera a veces es más cruel que el hecho por el cual se espera. Por eso, nada mejor que llegue la hora de la verdad para Rosario Central. Ante el hecho inevitable de tener que revalidar su permanencia en primera división por segunda vez consecutiva, es mejor que se vuelque toda la ansiedad contenida en la cancha. Y eso es lo que deberá hacer hoy el equipo de Leonardo Madelón, con inteligencia claro está, para hacerle sentir a All Boys el cambio de categoría y dar el primer paso en pos del objetivo supremo que el destino le fue marcando. No será fácil, pero de conservar los atributos que florecieron en las últimas fechas, tiene con qué hacerse fuerte y pasar este trago amargo de la mejor manera.

Será como el año pasado, el duelo entre el que busca un premio y el que trata de evitar el castigo. Una pelea desigual en ese sentido anímico, pero que debe equilibrarse e inclusive desnivelar la balanza hacia el otro lado poniendo de manifiesto, no tanto la historia y sus hinchas que no cuentan tanto a la hora de jugar, sino la diferencia de planteles y ritmos que sin dudas hay, más allá de que este equipo canalla tenga demasiados juveniles que debieron crecer de golpe en esta temporada.

Inútil centrar el análisis de los pro y contra canallas antes de la llegada de Madelón. Es que este equipo, con ciertos vicios que mostraba el anterior de Cuffaro, en realidad es distinto en nombres y propuesta, dentro de lo poco rico en cantidad y calidad con que Central abordó la temporada. Para entender con qué fortalezas afronta la promoción, hay que decir que el entrenador encontró una base moviendo algunas piezas, que cuenta con todos los jugadores a disposición y que con ellos logró una consistencia defensiva que debe hacer valer, mientras que debe mejorar en el aspecto ofensivo para no sufrir tantos sobresaltos.

Los números avalan un trabajo que brinda más credibilidad, con sus seis partidos invicto, sus tres sin que le conviertan goles y con su única derrota en el ciclo ante el campeón Argentinos Juniors. Eso debe haber hecho renacer la confianza perdida en los últimos tiempos de Cuffaro y debe trasladarla a la cancha.

Aunque es cierto que todo le costó, como en el empate en cero ante el escolta Estudiantes o en la victoria 1-0 sobre el tercero Godoy Cruz, lo cierto es que fue digno contra esos rivales y ahora enfrentará al 4º de la B Nacional. Que tiene su mérito, que jugó bien en su categoría y que dará todo por su sueño. Pero Central tiene argumentos como para despertarlo y así enterrar su propia pesadilla.

Vuelve Burdisso, vuelve Caraglio. Central debe volver a ratificar porqué es de primera, primero en la renovada cancha chica de All Boys y luego en el Gigante. Es lo que le tocó y debe estar a la altura.



 

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