Ovación

Central empieza a revalidar su permanencia en primera frente a Belgrano

Ya no sirve mirar para atrás. Tampoco detenerse en lo que pudo haber sido y finalmente no fue. Esta es la realidad, por más indeseable que sea, hay que tomarla como viene. Y, sobre todo, afrontarla. Central jugará esta tarde ante Belgrano en Córdoba uno de los partidos más cruciales de los últimos tiempos. El otro será el domingo en el Gigante de Arroyito. No hay exageración ni grandilocuencia en esta lectura de la situación.

Miércoles 08 de Julio de 2009

Ya no sirve mirar para atrás. Tampoco detenerse en lo que pudo haber sido y finalmente no fue. Esta es la realidad, por más indeseable que sea, hay que tomarla como viene. Y, sobre todo, afrontarla. Central jugará esta tarde ante Belgrano en Córdoba uno de los partidos más cruciales de los últimos tiempos. El otro será el domingo en el Gigante de Arroyito. No hay exageración ni grandilocuencia en esta lectura de la situación. Porque lo que está en juego es, lisa y llanamente, la permanencia del equipo canalla en primera división.

  Será una instancia no exenta de angustia. En Central todos saben que ahora sí no hay tiempo de revancha. Es que disputar la promoción te conduce a la salvación o al patíbulo. Al cielo o al infierno. Así de estrepitoso será todo. Por eso es imprescindible mantener la calma y no dejarse arrastrar por la ansiedad. En ese sentido, el equipo está en buenas manos con Miguel Angel Russo. El entrenador hizo en los últimos tiempos un curso acelerado para absorber toda la presión. Lo demostró cuando se refirió públicamente al tema y cuando monitorea con sabiduría los entrenamientos. Si algo logró Russo en estos pocos meses es tener al grupo muy comprometido con la causa. Lo fue preparando desde el primer día en el que asumió funciones.

  No es ningún descubrimiento afirmar que Central tiene todo para perder. Es que pondrá su historia en la guillotina. De ahí que mantener la categoría es una obligación. Belgrano tiene todo para ganar. Si bien su gente le exige recuperar el lugar de privilegio que ocupó hace unos años en primera, ningún hincha pirata se inmolará en el Barrio Alberdi si el equipo no logra el ascenso.

  Esto no quiere decir que Belgrano se dé por satisfecho con sólo disputar la promoción contra Central. Aún tiene la espina clavada por la que oportunidad que perdió en la temporada pasada ante Racing.

  El gran rival de Central es el propio Central. Esta afirmación no persigue la subestimación de Belgrano. No hay dudas de que en un trámite normal el equipo de Russo es superior al de Labruna. No hay ni equivalencias en la jerarquía individual de algunos jugadores. Pero a los dos partidos hay que jugarlos. Central no ganará su derecho a permanecer en primera por tener mejores jugadores.

La historia de Central tiene una cita imprescindible con un momento límite. Es único y opresivo desde cualquier lugar en que se lo mire. Ya no sirve mirar porqué este puñado de jugadores quedó preso de esta situación. Ahora, lo único que importa es saber afrontarla con fuego sagrado. l



 

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS