El arquero de Central, Jorge Broun, viene exhibiendo un nivel diferente al de sus compañeros, quienes deberán resetear la mente y el rendimiento.
Sábado 23 de Marzo de 2024
El campeón está groggy. No solo porque quedó virtualmente abajo del ring de la posibilidad de retener el título. También porque el grueso de los jugadores vienen exhibiendo un nivel muy por debajo de la línea de la mediocridad. Es más. El único que está realmente en foco es Jorge Broun. El arquero es la excepción a la regla que envuelve al canalla en este raquítico momento, que coincide con la previa de la incursión en la Copa Libertadores. Fatu viene mostrando en cancha un rendimiento diferente al de sus compañeros, quienes deberán aprovechar este parate de fecha Fifa para resetear la mente y la performance en campo en pos de revertir en andar en la Copa de la Liga y sacar al menos un poco a flote a Central.
Las últimas actuaciones de Broun fueron estupendas. Cotizaron en alza en la bolsa del rendimiento individual y colectivo. El capitán de Central es realmente el único profesional que está en foco en lo que va del certamen nacional. Está atravesando un gran momento. Todo lo contrario al resto de la tropa auriazul.
Fatu evitó la goleada centralista en un par de ocasiones. Es verdad que en algunos casos el equipo de Miguel Russo se volvió de un partido con las manos bien vacías y las miradas hacia abajo fruto del pobre andar a la hora de la realidad.
Evitó el papelón
También es cierto que el arquero y máximo referente del plantel fue clave y evitó el papelón grupal. Un ejemplo cercano y contundente fue el encuentro contra Douglas Haig de Pergamino. El canalla no supo ni pudo vulnerar a un conjunto en plena formación y acumulaba además tres meses de inactividad oficial.
Broun fue determinante y evitó con sus manos lo que podría haber sido un gran papelón ante el elenco rojinegro que milita en el Torneo Federal A, más allá de su único error en el empate. Central tuvo que sufrir más de lo imaginado para vencer por penales y pasar a los 16avos. de la Copa Argentina.
El resto no acompaña
Russo parece no poder encontrarle la mano al equipo. Este es el Central del presente, que en realidad no difiere mucho del pasado reciente que supo bañarlo en la gloria eterna en Santiago del Estero. Lo que varió es que al plantel parece haberle agarrado un bajón futbolístico al mismo tiempo.
Es notable el flojo andar de los jugadores en cada una de las demás líneas. Juegue quien juegue, el resultado es prácticamente el mismo. De local se camufla un poco la puesta en escena porque viene obteniendo puntos gordos, en algunos con lágrimas y sudor para conseguirlos. Hizo del Gigante una genuina fortaleza, que comenzó a construirse bajo el mandato de Carlos Tevez, por cierto.
Russo deberá seguir haciendo eje en la puesta en escena. Amerita más que nunca ser revisada con suma atención en este parate. Los jugadores no rinden pero tampoco se ve un patrón de cambio cercano.
Otro tema a seguir es la displicencia que acusan algunos jugadores. No se trata solamente del bajón futbolístico. Claro que lo físico también encendió una luz de alerta. No hace falta tener una licenciatura en educación física o una maestría en esa especialidad para ver cómo muchos se quedan sin reacción o retroceden a un ritmo cansino.
A la Copa de la Liga le quedan tres estaciones. Central ya bajó del tren de la posibilidad de meterse en los playoffs y pelear hasta última instancia por retener la corona que supo conquistar en diciembre pasado contra Platense en suelo santiagueño.
La reacción colectiva no aparece. Al canalla lo está salvando del default su capitán Jorge Broun. Fatu atraviesa un gran momento individual que se ve eclipsado por el apagón futbolero y hasta físico, en algunos casos, de sus compañeros.
En breve se vendrá la incursión en la Copa Libertadores. Un torneo de altísimo prestigio y que demanda una performance superlativa para poder seguir avanzado con el correr de las presentaciones. Central tiene a casi todo el plantel en baja. Y con un solo jugador como el arquero en buen nivel no le alcanzará para seguir escudándose detrás del campeonato cosechado porque la siembra que viene amerita estar a la altura de la historia del centenario escudo.