Central: el todo por encima de las partes para vencer a Talleres
Sin rendimientos individuales que sobresalieran, fue el equipo el que salió al rescate y cimentó el triunfo.

Domingo 04 de Septiembre de 2022

Para que un equipo funcione, las individualidades, tarde o temprano, deben aparecer. Pero cuando eso no sucede es condición sine qua non que el espíritu colectivo salga al rescate y fue lo que esta vez pasó en la importantísima victoria que Central logró ante Talleres. Porque no hubo rendimiento descollantes, pero sí parejos. Es cierto, hubo futbolistas que tuvieron una incidencia mayor en alguna que otra jugada, pero claramente el todo estuvo por encima de las partes.

Los gestos de Tevez, sobre todo después del gol de Marinelli fueron claros, que el equipo moviera la pelota y que la presión no decayera, pero ni una cosa ni la otra, sobre todo la primera, pudieron afianzarse. De allí ese juego de intermitencias en el que se desenvolvió el equipo.

Posiblemente el chico Kevin Ortiz haya sido el abanderado de ese espíritu de lucha que Central le puso al partido. Porque se lo vio enredado en la mayoría de las jugadas, sobre todo en el primer tiempo, donde el canalla mostró sólo algunos chispazos. Lo de Veliz otro tanto con ese ir incansable sobre los centrales cordobeses. Incluso lo de Buonanotte, quien presionó más de lo que jugó.

Imposible obviar lo que fue el aporte de Blanco, con ese centro que terminó en gol y el posterior lanzamiento en el que Veliz no pudo gritar, pero fue de lo poquito que hubo para destacar de este Central con pelota al pie.

Por lo demás, hubo una actitud encomiable por parte de Central de no dejar que esa ventaja que había logrado se le escabullera entre los dedos. Por eso la dedicación, el compromiso, las ganas y el esfuerzo.

Tevez debe sentirse satisfecho por esto que sucedió aunque algún dejo de angustia le pudo haber quedado porque a su equipo le faltó la fluidez en el juego que imaginó en la previa y con la que insistió, por ejemplo, cuando mandó a la cancha a un delantero por un volante de contención (el Chipi Frías por Kevin Ortiz).

Pero lo dicho, si “las partes” no marcan el camino, nada mejor que “el todo” lo haga. Y este Central fue más equipo que nombres.