Jueves 11 de Enero de 2024
(Montevideo, enviado especial).- Es prácticamente imposible encontrar una práctica en la que Miguel Angel Russo no dé ni una indicación, pero esta vez se dio. Fue en el turno matutino de este jueves, en el que absolutamente todas las indicaciones pasaron por el preparador físico y sus colaboradores, en los trabajos en la arena, mientras el entrenador de Central sólo atinó a mirar desde un costado.
Russo tranquilamente se pudo haber quedado en el hotel descansando o planificando la práctica de la tarde o quizá el partido del sábado ante Liverpool. Sin embargo, él también se metió en la playa y mantuvo una lucha titánica contra la arena que volaba impiadosa por el viento que solaba desde el río.
El DT dejó todo en manos del preparador físico Jorge Rey por una sencilla razón: se trató de una práctica en a que la única palabra de real valor era la del responsable de la parte física. Con algún que otro jugador Russo tuvo un intercambio de palabras, pero fue para arengar o simplemente para bromear.
>>Leer más: Porqué el canalla hizo un duro trabajo en la arena
Fue un entrenamiento en el que el DT se pudo dar el lujo de transformarse en un simple espectador, después de un año en el que en el predio de Arroyo Seco, por más exigencia física que haya, siempre hubo algún trabajo con pelota. Y ahí sus directivas están a la orden de día. Y todas esas indicaciones condujeron a algo importante: un título.
Claro que a la tarde todo cambió, ya que turno vespertino fue nuevamente en una de las canchas del club Old Christian, donde el DT hizo rodar nuevamente el balón, ya pensando en el primer amistoso de la pretemporada. Esta vez Russo fue simple observador.