Central: el 9 que se defiende con goles y los cambios llamativos

Con Ruben y Copetti en las tribunas, Módica marcó de nuevo y fue el goleador en la Copa. Luego del gol, Russo sacó a Campaz y Malcorra

Martes 28 de Mayo de 2024

Central se jugó todo por el triunfo y no pudo conseguir el objetivo. Nada fue más importante, aunque después sedimentaron varias cuestiones. La primera de ellas, digna de resaltar, que el pibe Agustín Módica, el que banco Miguel Angel Russo después de su ingreso en el complemento en Venezuela, volvió a rendir frutos, al punto que su gol que le dio esperanza al equipo canalla de pasar de ronda en la Copa Libertadores lo transformó en el goleador auriazul de esta edición. La otra cuestión que resaltó nítidamente fueron las sustituciones de dos referentes, además ofensivos, como Jaminton Campaz e Ignacio Malcorra, en el momento más álgido, cuando la clasificación a poco más de diez minutos del final no asomaba como utópica.

Módica ingresó en aquel complemento en que Central perdía con Caracas, empató el partido tras una gran asistencia de Jonatan Gómez y en el siguiente partido Russo le dio la titularidad, la que no pudieron sostener en su momento ni Tobías Cervera ni Lucas Martínez Dupuy.

Y el joven delantero de 21 años no lo defraudó, marcado otros tres goles en la Copa Libertadores y uno más en la Liga Profesional, en el debut ante Argentinos Juniors, apenas iniciado el partido.

No pudo marcar en el partido jugado sin público ante Atlético Mineiro (por cierto, cuánto costó la sanción por las insólitas agresiones del primer partido, con triunfo, ante Peñarol en el Gigante), pero con Caracas hizo doblete y en el partido más caliente volvió a marcar para encender la esperanza de Central para clasificar.

Un minuto antes no estuvo donde debía ante el disparo de Malcorra y el rebote que dio Aguerre, pero no le pasaría de nuevo. Cuando Campaz recuperó tras la pésima salida de Méndez, quedó a la expectativa cuando el colombiano ejecutó con zurda, el arquero local nuevamente no contuvo y ahí estuvo para decretar el empate que hizo temblar toda la seguridad de Peñarol. Un gol celebrado además en las tribunas por los 9 que vienen a ocuparle el lugar, Marco Ruben y Enzo Copetti.

Pero trece minutos después del empate, Russo sacó a sus dos asistidores, Campaz y Malcorra, y ya su incidencia quedó diluida, aunque si quedó en cancha Lovera y ya había entrado Gómez, aquel que le diera el magnífico pase en Venezuela.

Respecto a esos cambios que llamaron tanto la atención, Russo señaló que buscó más agresividad, pero se hace difícil pensar que prescindir de los dos referentes en la ofensiva canalla, al mismo tiempo además con poco tiempo por jugar, podía fortificar al equipo.

Claramente no pasó y encima cuatro minutos después Leonardo Fernández otra vez encontró espacios para la estocada final de Peñarol y no hubo posibilidad de que Lautaro Giaccone o Luca Martínez Dupuy hicieran lo que Russo esperó de ellos. El equipo perdió conducción y claridad, y por supuesto el gol de Peñarol influyó decididamente para que eso pase.